La frontera invisible: así vigilan el Caribe y Florida
Los operativos diarios de la CBP incluyen el arresto y procesamiento de migrantes. Los agentes, entrenados para detectar ingresos ilegales, aplican pruebas y verificaciones para confirmar la situación migratoria de cada persona
- Actualizado: 25 de marzo de 2026 a las 07:21 /
La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en el sector de Miami enfrenta un desafío operativo singular: vigilar una extensa área sin frontera terrestre directa con otro país, pero con múltiples rutas de ingreso por carretera y vía marítima.
Así lo explicó Stephanie Anaya, oficial de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), quien mostró a periodistas de México, República Dominicana y Honduras que la jurisdicción de la oficina abarca parte de Florida, Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte, una región amplia que contrasta con los limitados recursos disponibles.
LA PRENSA recorrió, junto a dos oficiales de CBP, calles de Fort Lauderdale para conocer de cerca el proceso de detención de migrantes.
Los operativos diarios de la CBP incluyen arresto y procesamiento de personas; ellos ya están entrenados para detectar personas que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos. Los agentes utilizan pruebas y verificaciones para confirmar la situación migratoria.
Mientras Anaya, quien acompañaba a los periodistas en el recorrido a bordo de una patrulla, explicaba el proceso, recibieron una alerta por radio. La Patrulla de Carreteras de Florida había detenido a un conductor por una infracción de tránsito y, al contactar a CBP, se confirmó que el grupo de personas viajaba ilegalmente en el país. De inmediato, fueron trasladados a una estación para su procesamiento sin que los medios lograran ver el proceso.
Cada día, los agentes detienen entre 15 y 30 personas. Aunque el ingreso por Florida es menor en comparación con otros estados, las operaciones combinan la labor de la Guardia Costera, CBP y autoridades estatales para interceptar embarcaciones antes de que toquen tierra.
Muchos de los detenidos son personas que han vivido en Estados Unidos durante años que no lograron un estatus legal. Las autoridades reconocen que el proceso es complejo, pero mantienen varias etapas de vigilancia y detención en el estado.
Programas especializados para la localización e identificación de migrantes desaparecidos o fallecidos también se aplican en Florida, pese a no ser una zona fronteriza tradicional. Estos equipos han participado en la identificación de personas en distintos casos recientes, en coordinación con autoridades internacionales como el consulado de Bahamas.
La Guardia Costera también hace un trabajo en cuanto a la interceptación de personas que buscan entrar ilegalmente a Estados Unidos. Entre 2022 y 2024, casi 70,000 personas de Cuba y Haití intentaron cruzar el Caribe y el estrecho de Florida para llegar a Florida, según reportes de El Nuevo Herald.
Los oficiales de CBP explicaron que, cuando la Guardia Costera intercepta a personas en alta mar, estas son repatriadas directamente a su país de origen. “En esos casos, nosotros no contabilizamos las estadísticas, pero la Guardia Costera sí lo hace”, señalaron.
A diferencia de la frontera sur con México, donde existen numerosas estaciones, el sector Miami cuenta únicamente con seis, todas ubicadas en el estado de Florida: Jacksonville, Orlando, Tampa, West Palm Beach, Dania Beach y Marathon, mientras que la sede central se encuentra en Pembroke Pines.
Anaya señaló que, ante la ausencia de una frontera terrestre directa con otro país, el principal enfoque operativo se concentra en carreteras, donde se detecta a migrantes que ingresaron inicialmente por la frontera de México u otras vías y tratan de llegar a Florida.
En el sur del estado, sin embargo, también se mantiene vigilancia marítima debido a la cercanía con territorios como las islas de Trinidad, Bahamas y Cuba, desde donde intentan llegar barcos o lanchas. No obstante, Anaya destacó que los intentos de ingreso, en comparación de 2025 a 2026, por mar han disminuido significativamente en el último año, por lo que la mayoría de las operaciones se concentran actualmente en tierra.
Miami también ha fortalecido sus capacidades con la creación de un grupo especializado de operaciones tácticas; “es su primer año, e incluye unidades de rescate y atención de emergencias, similares a las que operan en la frontera con México”.
A pesar de contar con menos agentes y recursos que otros sectores como la frontera sur, Anaya subrayó que los resultados han sido exitosos gracias a la coordinación con agencias federales, estatales y locales.
Según datos preliminares de octubre a finales de enero, el sector Miami registró más de 4,000 arrestos, posicionándose como el cuarto a nivel nacional dentro de la Patrulla Fronteriza. De mantenerse esta tendencia, podrían alcanzar hasta 12,000 detenciones al cierre del año fiscal, lo que representaría un récord histórico para la región.
Las estadísticas son altas, tomando en cuenta que en el año fiscal 2025 detuvieron a 6,470 personas que, después de un proceso, fueron devueltas a sus países. Las autoridades de CBP no detallaron cuántos de ellos eran hondureños.
Sin embargo, en sus páginas oficiales registran que en 2023 fueron detenidos 213,686 hondureños en todo Estados Unidos. En 2024 la cifra descendió a 140,479, mientras que en 2025 se registraron 31,931. En el año fiscal 2026, hasta finales de febrero, se contabilizan 2,050 detenciones de connacionales.
Anaya también presentó al grupo de periodistas fotografías de intercepciones de migrantes en balsas o lanchas ocurridas en años anteriores, una situación que, según indicó, ya no se registra con la misma frecuencia.
En cuanto al narcotráfico, uno de los fenómenos más comunes es el hallazgo de drogas que llegan a las playas arrastradas por el mar, las cuales suelen ser reportadas por ciudadanos a las autoridades de CBP.
CBP refuerza vigilancia aérea y marítima
Las autoridades aseguran que Operaciones Aéreas y Marítimas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (AMO) tiene un papel clave en la vigilancia aérea y marítima, especialmente en el sureste del país, donde se concentra una parte importante de las acciones contra el tráfico ilícito.
Así lo explicó Joseph Buell, supervisor de agentes de interdicción marítima, quien detalló a los periodistas que esta división, aunque es más pequeña que otros componentes como la Patrulla Fronteriza, cuenta con cerca de 1,800 agentes a nivel nacional, además de operar alrededor de 200 aeronaves y 300 embarcaciones.
Buell indicó que la misión principal se centra en la aplicación de la ley en los dominios aéreo, marítimo y terrestre, con especial énfasis en las llamadas “operaciones de frontera extendida”, que mantienen una fuerte conexión con regiones como Centroamérica, Sudamérica y México.
En el sureste de Estados Unidos, particularmente en Florida, las operaciones tienen un enfoque predominantemente marítimo. Para ello, se han implementado sistemas avanzados de vigilancia, como radares que monitorean el tráfico aéreo y marítimo, así como globos aerostáticos equipados con tecnología que permiten detectar movimientos en zonas clave como el estrecho entre Cuba y Bahamas.
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“El corazón de nuestra misión es la interdicción aérea y marítima”, subrayó Joseph Buell, supervisor de agentes de interdicción marítima.
De acuerdo con los datos presentados por Buell, las autoridades decomisaron 267,669 libras de cocaína en 2025, un incremento respecto a las 244,781 libras registradas en 2024. También se reportó un aumento significativo en la incautación de metanfetamina, que pasó de 3,061 libras a 13,939 libras en el mismo período.
En cuanto a armas, las autoridades confiscaron 2,872 unidades en 2025, casi el doble de las 1,499 incautadas en 2024, lo que refleja un refuerzo en las operaciones de control y vigilancia.
Las horas de operación también mostraron un crecimiento. Las misiones aéreas alcanzaron 96,355 horas de vuelo, mientras que las operaciones marítimas sumaron 50,976 horas de navegación, superando las cifras del año anterior.
Sin embargo, el informe revela una disminución en otros indicadores. Las detenciones bajaron de 48,609 en 2024 a 23,554 en 2025, mientras que los rescates se redujeron de 173 a 85. Asimismo, las detecciones de drones (UAS) descendieron considerablemente.