Covid-19: Así marcha Honduras tras seis meses de pandemia

Lo que muestras las cifras desde que las autoridades decretasen toque de queda por coronavirus el pasado 15 de marzo

Un hombre transita frente a un mural que representa a un trabajador de la salud este lunes en Tegucigalpa. Tras casi seis meses de paralizado por la epidemia, el sector de transporte de pasajeros comienza a reactivarse.
Un hombre transita frente a un mural que representa a un trabajador de la salud este lunes en Tegucigalpa. Tras casi seis meses de paralizado por la epidemia, el sector de transporte de pasajeros comienza a reactivarse. / Foto: AFP

San Pedro Sula, Honduras

Seis meses atrás, a mediados de marzo, Honduras acababa de unirse a una ola que, provocada por la pandemia del Covid-19, barría el mundo entero.

Para el 15 de marzo, fecha en la que las autoridades decretaron toque de queda (cuarentena incluida), Honduras ya reportaba los primeros siete casos del nuevo coronavirus y la campaña del “#QudateEnCasa” tuvo un gran efecto,en los días subsiguientes, pues el país quedó prácticamente paralizado, a medida que los comercios cerraban, las empresas enviaban a sus empleados a casa y las clases fueron suspendidas en todo el sistema educativo.

Por un tiempo, las ciudades hondureñas, grandes y pequeñas, tuvieron el aspecto de pueblos fantasma con sus calles vacías y sus edificios en silencio.

¿Cuánto han cambiado las cosas seis meses después?

Esto es lo que dicen los números.

Julio, el mes más mortífero

De acuerdo con los informes oficiales que el gobierno emite a diario a través del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager), Honduras reporta alrededor de 68,000 casos de Covid-19, siendo los departamentos de Cortés y Francisco Morazán los dos focos principales de la epidemia con el 58.5% de los casos y el 62.9% de los fallecimientos provocados por el virus.

La enfermedad se ha propagado a diferentes velocidades pero lo ha hecho por todo el país. Mientras que ciudades como San Pedro Sula y el Distrito Central se vieron afectadas desde los primeros días, otros lugares más apartados se tomaron más tiempo.

Así, departamentos como Islas de la Bahía no reportaron su primer caso sino hasta finales de mayo, mientras que Gracia a Dios, en la Mosquitia hondureña, lo hizo hasta mediados de junio.

ADEMÁS: Covid-19: La curva de contagios por departamento en Honduras.

La cantidad de casos registrados en un mes (y el número de fallecimientos) aumentó continuamente durante los primeros cuatro meses de la pandemia, siendo julio el mes más mortífero, cuando se registró la mayor cantidad de contagios en un solo mes con al menos 22,457 casos, en tanto que los fallecimientos a causa de la enfermedad se dispararon hasta llegar a los 840, cifra récord de muertes en un solo mes.

En cuanto a la jornada más trágica, esta tuvo lugar en el mes de agosto, cuando, el 28 de agosto, se reportaron 1,141 casos nuevos en un solo día. Veinticuatro horas antes, las autoridades habían informado el fallecimiento de 56 personas, la mayor cantidad reportada en una sola jornada, si bien hay que aclarar que los reportes oficiales a menudo incluyen fallecimientos ocurridos en diferentes fechas, pero son reportados hasta que se confirma que la Covid-19 es la causa del deceso.

¿Aplanando la curva?

Después de aumentar continuamente durante los primeros cuatro meses, el número de casos pareció alcanzar su pico máximo en julio. Desde entonces y al menos de forma preliminar, las cifras muestran un descenso en agosto, tanto en el número de contagios como de fallecimientos.

Para cuando terminó el mes de agosto, se reportaban 19,000 casos, es decir, 3,457 casos menos que el mes anterior. Y lo mismo ocurrió con los decesos, que bajaron de 840 a 536, es decir, 304 menos que en julio.

Y aunque todavía falta compilar los datos de la segunda mitad de septiembre, las cifras de las primeras dos semanas apuntan a que se mantendrá la tendencia hacia la baja en el número de casos y muertes. Entre el 1 y el 13 de septiembre, se registran 6,775 nuevos contagios y 206 hondureños han perdido la vida.

Otro aspecto que sugiere que la situación se ha, cuando menos, estabilizado, se relaciona con tasa de letalidad.

Al comienzo de la emergencia sanitaria en marzo, la tasa de letalidad era relativamente alta, pues se acercaba al 6%. Para cuando terminó el mes de abril había alcanzado su pico más alto, superando el 9%. Sin embargo, a medida que aumentaban los casos, esta tasa fue bajando paulatinamente, alcanzando su punto más bajo en junio, cuando llego a cerca de 2.5%. Con el impulso que recibió en julio, subió hasta llegar cerca del 3.2% y desde entonces comenzó a descender lentamente hasta ubicarse en un aproximado de 3.7 % en agosto, una tendencia que mantiene en la primera mitad de septiembre

A esto hay que sumar las cifras de personas recuperadas, que a último conteo eran 17,843, un número que representa una tasa de recuperación de 26.32, en tanto que 47,837 casos se mantienen activos, es decir, un 70.5% del total.

El efecto de la reactivación

Después de varios meses de inactividad, el efecto de la pandemia en la economía era más que evidente. La emergencia forzó el cierre de numerosos negocios, dejando sin empleo a miles de personas.

Esto situación se tradujo en presiones para levantar las restricciones a fin de permitir la reactivación de la economía para dar comienzo a su recuperación.

El gobierno adoptó una estrategia a la que denominó reapertura inteligente, la cual consiste en cinco fases, la primera de las cuales comenzó el 8 de junio.

Sin embargo, tras el incremento de casos durante el tercer y cuarto mes de la emergencia, el proceso fue interrumpido y devuelto a la fase cero.

Un segundo intento, a finales de julio, se ha mantenido hasta ahora, si bien de momento no ha avanzado más allá de la Fase 1, la que, no obstante, no se ha implementado en todo el territorio nacional. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad, a la fecha, el 12% de los municipios hondureños se mantienen en Fase 0.

Sin embargo, la reactivación continúa y a medida que sectores críticos como el transporte reanudan su actividad, todavía está por verse el efecto que tendrá sobre el comportamiento de la epidemia en las próximas semanas o meses.

La Prensa