Lo curioso es que esta tristeza no siempre nace del dolor, sino que a veces brota de lo que falta, de lo que se fue y, sobre todo, de lo que cambió sin pedirnos permiso.
Han pasado alrededor de dos mil veinticinco años y aquellos acontecimientos continúan resonando en la memoria colectiva de buena parte de los habitantes del planeta
En medio de la crisis poselectoral, el país sigue a la espera de una declaratoria que ponga fin a la incertidumbre, mientras las disputas políticas amenazan con prolongar un desencanto que podría evitarse.
La decisión de la Fifa de otorgar un premio de la paz a Donald Trump expone, una vez más, la distancia entre el discurso de derechos humanos que proclama y las conveniencias políticas que realmente guían sus actos.