La declaración del director ejecutivo de la Empresa Hondureña de Infraestructura y Servicios Aeroportuarios (Ehisa), Roberto Canahuati, relativas a la mejora integral del aeropuerto internacional bautizado con el nombre del distinguido expresidente electo para el sexenio 1957-1963, Ramón Villeda Morales, merece ser destacada.
Según los informes proporcionados, el proyecto de una inversión de 1,000 millones de lempiras para obras en la terminal aérea, de carga y pistas de aterrizaje significa la ampliación y acondicionamiento de las instalaciones para atender debidamente al creciente número de usuarios -nacionales y extranjeros- que lo utilizan a diario, tanto para vuelos locales como internacionales.
El que nuestro país cuente con instalaciones portuarias y aeroportuarias modernas, que cumplen los estándares exigidos mundialmente, significa el poseer una visión futurista respecto a los crecientes volúmenes de tráfico utilizado en el transporte de personas y carga, en el contexto de la globalización planetaria.Adicionalmente, la seguridad de los pasajeros y tripulaciones constituye un requisito fundamental en la prevención de accidentes: pistas de aterrizaje, muelles, rampas, terminales, señalizaciones.
Personal especializado en la detección y extinción de incendios y accidentes es requerido como medida preventiva.La instalación de detectores de estupefacientes y armas resulta básica en el control de actividades ilícitas.Su expansión física permitirá el poder recibir y despachar un mayor número de vuelos simultáneamente, evitando así retrasos que consumen tiempo en el aterrizaje y despegue de aviones las veinticuatro horas del día.
La comodidad de los usuarios implica desde pizarras electrónicas y personal que brinde puntuales informaciones solicitadas hasta contar con plantas propias de energía, fuentes de agua, servicios sanitarios limpios, merenderos.
El costo de tales innovaciones físicas resulta en una inteligente inversión que, de posponerse, implica en la erogación de cantidades millonarias adicionales, lo que significa que tales desembolsos, recuperables en el mediano plazo, deben ponerse en marcha a la brevedad. Ello facilitará el atraer a un mayor número de inversionistas, con la consiguiente creación de nuevos empleos.
Tanto Honduras, San Pedro Sula como La Lima y comunidades aledañas exigen y merecen contar con instalaciones físicas de primer nivel y de óptima calidad, en total concordancia con lo demandado por las agencias especializadas mundiales.Contamos con tres aeropuertos internacionales en La Ceiba, San Pedro Sula y Palmerola, respectivamente, que nos permiten estar enlazados con los cuatro puntos cardinales de la Tierra, constituyendo bienes nacionales que deben permanentemente poseer óptimo grado de mantenimiento, seguridad y comodidad.