Modernidad compartida, crecimiento equilibrado

San Pedro Sula y el departamento de Cortés, poseen el potencial humano como en recursos materiales para constituirse el polo de mayor crecimiento económico en Honduras

  • Actualizado: 29 de junio de 2025 a las 00:00 -

Sin duda, San Pedro Sula como el departamento de Cortés, poseen el potencial tanto en capital humano como en recursos materiales para constituirse en el polo de mayor dinamismo y crecimiento económico en Honduras, gracias a su ubicación geográfica, el espíritu de iniciativa de sus pobladores, su base comercial e industrial, entre otros factores positivos.

No obstante, para alcanzar tal estatus de metrópolis con su amplia área de influencia regional y derivar los beneficios de su expansión, debe planificarla de manera tal que los beneficios derivados del progreso sean de carácter equitativo, con efecto derrame, es decir que la prosperidad irradie e impacte también a los sectores hoy subsistiendo en marginalidad y exclusión social.

De los 823,000 habitantes con que cuenta San Pedro Sula, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística, más de 412,000 personas se encuentran en situación de pobreza, ubicadas en cinturones de violencia, cifra inaceptable que refleja las disparidades en condiciones de vida y en ingresos percibidos.

Para reducir estos contrastes dramáticos es menester implementar un conjunto de medidas tales como igualdad de oportunidades, generación permanente de fuentes de empleo, innovación tecnológica, inserción en el comercio, industria, finanzas globales, capacitación continua de la mano de obra, fortalecimiento institucional, prevención social del delito en sus múltiples manifestaciones, seguridad comunitaria con refuerzo policial y tecnológico, transporte colectivo seguro y eficiente, cese de invasiones a predios de propiedad privada y edilicia, transformación productiva con economía fuerte y competitiva.

Estos requisitos son indispensables para consolidar y ampliar un modelo sostenible de desarrollo y crecimiento con equidad y sostenibilidad en el tiempo.

Si logra hacer realidad, en su totalidad, tales metas, evolucionará de ser un centro urbano fragmentado y vulnerable a otro seguro, próspero, ordenado.

Tal es el reto y desafío para su despegue permanente y para la plenitud de sus potencialidades, que deben involucrar por igual al gobierno central, al municipal, a sus fuerzas vivas, para remontar los actuales rezagos y precariedades, caso contrario, sus problemáticas, lejos de desaparecer se agravaran, con las repercusiones en la estabilidad y gobernabilidad.

Un sentido de urgencia debe estar presente en las autoridades y en nosotras y nosotros las y los sampedranos. No dejemos para futuro aquello que podemos y debemos hacer hoy.

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