En las conversaciones cotidianas está activa la pregunta: ¿Cuándo va a tener el feriado? Se trata del 14 de abril, Día de las Américas, feriado nacional en Honduras.
De acuerdo con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), el feriado se traslada para el lunes 20 de abril, conforme a la ley que permite el traslado de feriados nacionales que caen en días laborales al lunes siguiente, con la finalidad de fomentar el turismo interno y el descanso.
Uno de los propósitos de los feriados es impulsar la economía del país, sin lugar a duda; sin embargo, la conmemoración de fechas especiales en el calendario tiene también otras funciones para los países.
El fortalecimiento de la identidad nacional a través de la conservación de la historia que compartimos y que fortalece el sentido de pertenencia es también otra de sus funciones.
En ese sentido, los feriados ejercen también una función de cohesión social, al reforzar aquello que nos identifica como nación, haciéndonos parte importante de ella.
Para este Día de las Américas, la empresa privada tomará el asueto atendiendo el llamado del Cohep, el sector educativo lo hará de otra y una parte del sector público lo tomó por anticipado, antes de la Semana Santa, y otras instancias lo harán el lunes 20.
No entraré en más detalles porque se acabaría el espacio solamente en las explicaciones sobre asuntos administrativos.
Este hecho, que nos parece tan sencillo y poco trascendente, encierra algo mucho más profundo.
El 14 de abril es solamente un ejemplo de que, aun en temas que podrían ser sencillos, nos cuesta ponernos de acuerdo y que nos hemos acostumbrado a hacer la propia interpretación, tomando en cuenta valoraciones y necesidades particulares.
Tiene poca trascendencia el motivo del feriado, tanto como el cambio de fechas, en un estilo “a la carta”, lo que prevalece es la confusión, con lo cual el impacto, tanto cultural como económico, se diluye.
Este escenario de poca información sobre las fechas conmemorativas, de enfoque exclusivamente pragmático sobre algunos temas que tienen un trasfondo social mayor, tiene influencia especialmente en las nuevas generaciones, que muchas veces no comprenden los porqués y tampoco los paraqués.
Si como nación no somos capaces de acordar temas simples, ¿cómo podremos llegar a consensos en otros mucho más álgidos y con un impacto mayor?
Más allá del tema de los feriados, ¿en cuántos otros estamos cada uno por su lado? Es preciso incidir en el sentido de pertenencia, en la cohesión social, especialmente cuando el proceso electoral de noviembre de 2025 dejó un país aún más fragmentado por motivos socioeconómicos y políticos.
Ojalá encontremos el camino hacia la unidad de nación, no solamente en temas poco trascendentales como este, también en aquellos que hoy por hoy solo contribuyen a la polarización política y social.