Conforme nos acercamos al día de las elecciones el temor aumenta. Ya no es la fiesta cívica de antaño, son tiempos oscuros.

Presagios sombríos de disturbios, de anarquía, de escasez. Los agoreros de oficio aprovechándose del temor y la ignorancia.

La política nos ha destrozado por dentro. Dejamos que entrara en nuestra mente y se apoderó de nuestros pensamientos. Hemos permitido que esta especie política nos domine mentalmente y nos tenga al borde de la estupidez y la locura.

Ya no somos compatriotas. Somos 9 millones de humanos inmersos en enemistades y rencores por defender un grupo que no tiene ningún respeto por nadie y que nos trata como ganado.

Acusaciones entre ellos llenas de bajeza, de vulgaridad, con fines de convencimiento. Se revuelcan en su propio lodo desacreditándose.

Y el pueblo confundido. La desinformación, la mentira, la falsedad tienen a las personas sin saber por quién votar. Y aún falta lo peor, con toda seguridad al saberse los resultados, el omnipresente “fraude” saldrá en escena. Todos quieren ganar. Ahora con más fuerza que antes. Ya fue oficializado en la gran democracia del norte, así que aquí en nuestro terruño donde ya lo usábamos antojadizamente ahora será utilizado sin miramientos, sin vergüenza, sin piedad a sabiendas que causarán caos. Pero a ellos no les importa el país.

Compatriota, no caigas en el juego de la confrontación. No debe haber pleito entre nosotros. Aquí solo hay dos bandos, nosotros y ellos. Ellos no sienten ningún tipo de piedad por nosotros, allá tú el respeto que les des.

Vota de corazón, piensa en tus hijos y nietos cuando lo hagas, no te dejes llevar por las farsas de la propaganda política. Vota por los candidatos que creas son los idóneos. Pero no te apasiones por personas que no conoces. No amargues tus días, a tu familia, a tus amistades, “sudando calenturas ajenas”.

Te recomiendo que en estos días que faltan para las elecciones cierra tus ojos, tus oídos, tu corazón a toda noticia, comentario, conversación, encuesta de tipo político. Sal de las redes sociales. Porque vienen momentos peores, y allí la confrontación será encarnizada. Los políticos soltarán sus demonios y aves de rapiña a cazar de día y de noche. Intentarán convencerte de su falsedad. Te dirán que el voto en plancha es lo mejor. Sí, te pedirán que votes por desconocidos. ¡Qué descaro!

Enciérrate con tu conciencia y sé fuerte en ella. No cedas en tus aspiraciones, no entregues tus sueños.

Vota por ti, no por ellos.