Una delegación de directivos, técnicos del Instituto Hondureño de Antropología e Historia y arqueólogos de la misma institución que trabajan en el Centro Arqueológico Copán fueron de visita técnica al Parque Nacional Tikal, en la República de Guatemala. El objetivo de la visita era intercambiar información y experiencias sobre el manejo de los túneles abiertos en las estructuras de Copán y que hace algunos años presentan problemas, sobre todo de derrumbes y de alteración del ambiente de las estructuras que quedaron expuestas al abrirse los túneles. Algunas investigaciones realizadas en otros sitios arqueológicos mayas en México y Guatemala demostraron que en la historia maya se presentaba la situación de que, al morir un gobernante, el que le sustituía construía sus templos y estructuras ceremoniales nuevas sobre las estructuras del gobernante fallecido, quizás con el fin de guardar la memoria de la historia de la ciudad.
En Copán se inició la excavación de túneles hace varias décadas con el fin de descubrir nuevos datos sobre la historia de la ciudad. Esos túneles fueron realizados, los primeros principalmente, sin ninguna metodología adecuada y últimamente presentan problemas principalmente de derrumbes que ponen en peligro las estructuras superpuestas y la integridad física de los turistas y los empleados. Además, al exponer a un ambiente diferente, a la humedad, a la contaminación bacteriana y al cambio de temperatura, los templos y otras estructuras que estuvieron enterradas durante siglos y los estucos y las paredes de los elementos expuestos presentan daños que pudieran ser difíciles o imposibles de reparar.
La construcción de estos túneles permitió, entre otros hallazgos, descubrir el Templo Rosa Lila, considerado como uno de los monumentos más bellos edificados en el mundo maya. Este templo, que estuvo enterrado durante largo tiempo, ahora expuesto a nuevas condiciones ambientales, comienza a presentar daños que aconsejan volver a enterrarlo para su preservación mientras encontramos nuevos métodos que nos permitan su preservación y cuidado adecuados. Por suerte los visitantes tienen en el Museo de las Esculturas una réplica del Templo Rosa Lila que puede ser observado en su totalidad. Otra réplica se encuentra en el Museo para la Identidad Nacional en Tegucigalpa.
La longitud de los túneles de Copán asciende a varios kilómetros y debido a que su situación constituía una emergencia porque ponían en riesgo las estructuras que ahora admiramos en la Ciudad Maya de Copán es preciso intervenirlos. Con los derrumbes se produjeron hundimientos de las estructuras de la superficie. La grave situación fue discutida con mucha responsabilidad por el Consejo Directivo del Instituto y se planteó a la presidenta, quien respondió rápidamente y dotó al Instituto de una suma de 25 millones de lempiras para iniciar el trabajo de aseguramiento de los túneles y de clausura de aquellos tramos que de permanecer abiertos se convierten en factores de daño para las joyas arqueológicas que antes estaban enterradas. Estos trabajos se realizan mediante la utilización de los métodos de construcción utilizados por los mayas, se han estudiado cómo se preparaban las mezclas para el mortero y cuál era la técnica utilizada para preparar los estucos y los tintes.
El intercambio de ideas y de experiencias fue provechoso porque los arqueólogos de Tikal tienen una mayor experiencia que transmitieron con mucha amabilidad y entusiasmo a los técnicos hondureños. Luego de las conferencias de intercambio de ideas, la comitiva hondureña hizo recorridos para observar en el sitio las obras realizadas por los arqueólogos guatemaltecos en cuyas monumentales estructuras han encontrado hasta casi 16 estructuras enterradas una encima de la otra. Información trascendental aportaron los guatemaltecos sobre la administración que Guatemala utiliza para la preservación y la explotación de los monumentos arqueológicos del país, sobre todo de Tikal. Es indudable que el Estado guatemalteco hace mayores aportes a la conservación y reparación técnica de los monumentos de la civilización maya y los otros del patrimonio nacional.
Honduras recibe importante cooperación técnica de universidades de los Estados Unidos, de Japón y de China. El personal especializado que ha llegado en las últimas décadas han hecho aportes trascendentales a la conservación y mejor conocimiento de la historia de Copán, asuntos que han permitido un aumento de la afluencia del turismo nacional e internacional porque Copán es una de las ciudades mayas con mayor calidad artística de sus monumentos.
El Estado debe tener conciencia de la trascendencia de aportar una suma mayor al Instituto Hondureño de Antropología e Historia para que pueda realizar con responsabilidad el cuidado y conservación de nuestras joyas históricas, de nuestro patrimonio nacional. Por ahora es preciso contribuir al saneamiento de Copán mediante la intervención científica de la red de túneles. Sólo así tendremos a Copán para siempre.