13/10/2026
08:04 AM

La depresión

Se ha hecho un estudio que reveló que el diez por ciento de la población en Estados Unidos, es decir, diecinueve millones de personas padecen y adolecen de la depresión.

¿Qué es la depresión? Es un sentimiento prolongado de tristeza, de luto, de desánimo, de desesperanza y al mismo tiempo acompañado de la incapacidad para sobreponerse a los problemas de la vida debido a la falta de esperanza.

La palabra “depresión” o “aflicción” viene de una palabra que significa en el griego presión, opresión, depresión, tensión, angustia, tribulación.

En el diario vivir hay mucha depresión, muchas personas están confundidas, tristes por muchísimas causas que tienen que ver con lo interior y con influencias externas.

¿Cuáles son los síntomas que experimenta una persona con depresión? Generalmente físicos. Insomnio, pérdida de apetito, pérdida de peso, pérdida del deseo sexual, falta de energía, enfermedad de Parkinson, problemas de tiroides y otras manifestaciones.

Mentalmente la persona tiene fuerte tendencia a tener pensamientos negativos, dificultad para concentrarse, pérdida de la memoria, incapacidad para tomar decisiones, excesiva crítica a sí mismo, pensamientos de muerte y de suicidio, autocompasión, síntomas mentales.

Podemos hablar de baja autoestima, falta de esperanza, culpa, irritabilidad, llanto continuo, sin razón; temor o miedo a la muerte, ansiedad, preocupación, aislamiento, descuido de la apariencia física, alejamiento de actividades sociales, deseos de suicidarse; en fin, hay muchos síntomas de la depresión.

Normalmente, ¿cuáles son las causas? Cuando a alguien le dan una noticia de una enfermedad terminal, cuando se muere un familiar, el divorcio en una pareja, los hijos usando drogas, bancarrota financiera, despido del trabajo, abusos del pasado, la vejez, circunstancias que usted no puede controlar, etc.

Hay un ejemplo bíblico: Nohemí dice que se amargó con Dios y le echó la culpa y diciendo “mayor amargura tengo yo que vosotros, pues la mano de mi Dios se ha levantado contra mí.”

Hoy quiero dejarle un principio que debe creer usted de forma terminante: No es el deseo de Dios que usted viva en depresión. Al contrario, Dios quiere que usted tenga vida y vida en abundancia, feliz, con el gozo del Señor como su fortaleza.

Esa fortaleza es para que la prueba en vez de deprimirlo a usted lo levante y destruya al enemigo con el poder de la fe. Ninguna enfermedad, crisis o pérdida podrá deprimir a los que tienen fe.

Hoy es tiempo de romper esa maldición de la depresión, que lamentablemente es un signo de la sociedad actual. ¿Cómo lo puede usted lograr?, pidiendo perdón a Dios, pidiendo perdón a los demás, suelte la ofensa, suelte la ira, suelte todo eso, rompa maldiciones y permita que Dios intervenga en el curso de su vida.

“Estas cosas os he hablado” dice nuestro Dios, “para que en mí tengáis paz”.

¡Hoy es un buen tiempo! Libérese de la depresión.

Y recuerde que usted puede hacer más de lo que ha hecho.