Fortalecer relaciones con China

La decisión de Honduras de establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China se inscribe en un contexto histórico y geopolítico marcado por la doctrina de una sola China y el peso creciente de Pekín en la economía mundial

Honduras tomó una sabia decisión al establecer relaciones diplomáticas con la República Popular de China. Tras la derrota de los ejércitos del bando nacionalista (Kuomintang), Mao proclamó la República Popular de China el 1º. de octubre de 1949. Los nacionalistas huyeron y se refugiaron en Taiwán, que estuvo gobernada por el Kuomintang durante largas décadas. Al establecerse en Taiwán, los nacionalistas fundaron la República Popular China, que, cuando se fundó la ONU, asumió el papel de representante del pueblo chino. Esta situación se perpetuó hasta que con motivo de la visita a Pekín del presidente Nixon se acordó con el presidente Mao trasladar al gobierno de Pekín las representaciones en la ONU. La República Popular China obtuvo la representatividad exclusiva de todo el pueblo chino, incluidos los habitantes de Taiwán, territorio al que China Popular reconoce como parte suya mediante la doctrina de una sola China, que los Estados Unidos ha respetado en parte debido a la imperiosa necesidad de mantener una relación diplomática amistosa y de mutuo beneficio. Durante la última gira de Trump a Pekín, este llamó a Taiwán a no proclamar la independencia.

Paradójicamente, el partido Kuomintang maneja una posición favorable al diálogo y acepta el principio de una sola China, en contraposición con el Partido Democrático Progresista, que aboga por la separación total y considera que Taiwán es un Estado soberano e independiente; sin embargo, mantiene relaciones diplomáticas solo con una decena de países.

El comercio y el intercambio cultural y de muchas índoles se ha fortalecido aún más con motivo del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Honduras y China Popular. Gran parte de los artículos de uso cotidiano provienen de las fábricas de la China Popular y el gobierno de Pekín ha asumido la compra de los productos que se vendían a Taiwán y, además, otros compromisos.

Recientemente, el presidente Trump realizó una gira a Pekín y convino importantes acuerdos comerciales, culturales con el presidente Xi. Trump ha expresado su conformidad con el principio de una sola China y, por tanto, acepta que la isla de Taiwán es parte de la extensión territorial de la República Popular de China. El encuentro de los dos líderes tuvo la categoría de encuentro entre dos potencias principales de la economía mundial. Por eso, el presidente Trump no ha ahorrado palabras para elogiar las relaciones con China, los lazos con el presidente Xi y el reconocimiento de que el gobierno de Pekín es el único representante del pueblo chino mediante la aceptación de que Taiwán es parte inalienable de la República Popular China, porque si no se acepta ese principio sería incompatible la relación diplomática con China Popular. Además, es bueno subrayar que la gran mayoría de los países que conforman la ONU reconocen a Taiwán como parte inalienable de China Continental.

Honduras y China Popular han firmado acuerdos de cooperación bilateral en cooperación técnica, turismo educación e infraestructura. Con el cambio de gobierno se han sometido a revisión para tratar de obtener, la parte hondureña, mejores beneficios. Existen convenios de cooperación técnica en salud y educación, en facilitación turística a grupos chinos, apoyo a las siete escuelas agrícolas y concesión de becas para estudiar en China, más las conversaciones para un Tratado de Libre Comercio.

Hay algunas voces que desean el restablecimiento de relaciones con Taiwán. Personalmente creo que sería un paso atrás, porque, así como Trump saca importantes provechos de la relación con China Popular, nuestro país podría lograr, en la medida en que estas relaciones se consoliden, un aporte sustancial en apoyo al desarrollo en todos los ámbitos. Porque relacionarnos con una potencia mundial trae mayores posibilidades que volver al pasado con Taiwán, que apenas tiene el reconocimiento, lo repito, de una decena de países.

El embajador de la República Popular China en Honduras, el Sr. D. Yu Bo, ha comprendido perfectamente su misión en Honduras y por eso realiza las gestiones pertinentes para que la relación entre Honduras y China Popular se fortalezca más. Sabemos que Honduras tendrá muy poco que aportar a la potencia comercial de China y que las grandes ventajas de la cooperación serán principalmente para Honduras. Queda solamente fortalecer esa relación y sacar provecho de ella de manera justa y honorable convirtiendo a la República Popular de China en un factor trascendente en nuestro devenir hacia la superación de todas las dificultades.

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