07/10/2026
10:42 AM

Elefantes tusker

¿Ha escuchado hablar sobre los elefantes tusker? Son unos majestuosos especímenes que se caracterizan por tener unos colmillos muy grandes que pueden llegar al suelo.

Salomón Melgares Jr.

¿Ha escuchado hablar sobre los elefantes tusker? Son unos majestuosos especímenes que se caracterizan por tener unos colmillos muy grandes que pueden llegar al suelo. Por la elevada demanda de marfil, y por lo que parece ser una búsqueda insaciable de esta materia dura, compacta y blanca, podríamos decir que los elefantes tusker gimen a una, debido a que están siendo brutalmente aniquilados sin el más mínimo remordimiento. Se calcula que en todo el continente africano no hay más de treinta ejemplares con esas dimensiones actualmente.


Haciendo uso del sentido común, ese número debería indicar que hay que parar, que hay que dejar de matar a estos elefantes y detener la demanda de partes y productos de vida silvestre; pero no es así. ¿Por qué? La respuesta la da la Biblia: la mentalidad pecaminosa es muerte (Romanos 8:6 NVI), pero esta mentalidad no solo tiene que ver con matar y con vender ilícitamente, también incluye el desinterés y el apoyo indirecto. Puede ser que usted y yo no seamos los que asesinemos directamente a un animal que está protegido o en peligro de extinción, pero sí lo hacemos indirectamente al desinteresarnos, al dejar hacer sin reclamar o al apoyar, como lo dijera el profeta, “el antojo del alma” de aquellos que matan y venden buscando clientes que les compren (cf. Miqueas 7:3).


Las actuales manifestaciones de la naturaleza, descuidada por la raza humana —escribió alguien acertadamente—, nos han dado una lección que siempre debemos practicar: ¡la solidaridad, vivir en armonía! ¿Qué les parece si en este inicio de año nos proponemos en nuestro corazón poner en práctica esta premisa, así como poner nuestro interés en aquello que verdaderamente importa? El versículo de Romanos citado arriba continúa diciendo: “…mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu [de Dios] es vida y paz”. He aquí una magnífica senda a seguir.