15/01/2026
07:35 PM

Celebrando el amor

Salomón Melgares Jr.

Según la enciclopedia, la fiesta de San Valentín fue instaurada alrededor del año 498. Muchas de las leyendas que la rodean surgieron probablemente durante la Edad Media en Francia e Inglaterra, cuando el día festivo 14 de febrero comenzó a asociarse con el amor, a raíz de la historia delsacerdote/obispo Valentín. Él habría sido ejecutado un 14 de febrero por no querer renunciar al cristianismo y por haber casado en secreto a soldados, después de que el matrimonio de estos fuera prohibido por el emperador Claudio II. Por su parte, otra fuente sugiere que fue durante el siglo XIX cuando, en los países anglosajones, comenzó la tradición de intercambiarse postales con mensajes amorosos en ese día. Poco después, a esta costumbre se sumaría la de obsequiar a la pareja otros regalos como rosas, chocolates, perfumes...

Ahora, este 14 de febrero, que en nuestro país se conoce como el Día del Amor y la Amistad, lo que celebra únicamente es el amor romántico. Incluso la parte de la amistad tiene que ver, muchas veces, con lo que se conoce como amigos “con derecho”, lo que vendría a ser amor romántico igualmente. Pero ¿qué sucedería si en este 14 de febrero nos propusiéramos en nuestro corazón celebrarlo enfocándonos en el verdadero amor y seguir así hasta el siguiente 14 de febrero? La Biblia fija el significado del verdadero amor con estas palabras: “[El amor] es paciente en todo, y siempre es amable. No es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso. No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho. No aplaude a los malvados, sino a los que hablan la verdad (1 Corintios 13:4-6 TLA). Con esto, entonces, le estaríamos dando otra dimensión a lo que expresara el escritor: que aprenderemos a amar no cuando encontremos a la persona perfecta, sino cuando lleguemos a ver de manera perfecta [a todos los que nos rodean que son imperfectos].