14/01/2026
12:29 PM

Padres, alegres y tristes

  • Actualizado: 11 febrero 2022 /
Alfredo Haces

Con lo anunciado por el nuevo ministro de Educación, Daniel Sponda, del regreso a clases de los niveles prebásica, básica y media del sector público en Honduras para este mes de febrero, ha traído alegría y tristeza para los padres de familia por la crisis económica.

Los años 2020 y 2021 han sido lamentables para la educación, donde más de 700,000 estudiantes fueron excluidos por el sistema virtual educativo y en la actualidad hay 2.5 millones de niñas y niños en edad escolar.

De los 12,000 centros educativos de prebásica y básica a nivel nacional, un gran porcentaje carece de docentes, pues de 1.7 millones que es la población actual solamente hay un promedio de 60,000 maestros.

En la zona norte, además de la pandemia, la crisis que dejaron las tormentas Eta y Iota en los centros educativos son innumerables, sin ninguna garantía para que asistan a clases.

Los padres de familia, además de estar preocupados por estas calamidades, también lo están por la crisis económica que no tienen para comprar los utensilios escolares. Donde el presupuesto de un escolar para uniforme y de los útiles escolares básicos se aproxima a los 2,000 lempiras.

Además, confundidos, pues mientras las autoridades de Educación anuncian clases presenciales para este mes de febrero, las autoridades de Salud encienden la alarma de la amenaza de la variante del covid, del ómicron.

Y anuncian que febrero será el de mayores contagios de este virus y en especial la zona del valle de Sula. Y la mayoría de la población estudiantil no ha sido vacunada e igual los docentes, cuya mayoría no tiene la tercera vacuna de refuerzo. Es mejor prevenir que lamentar y esperar que las condiciones sean las idóneas en un país llamado Honduras.