Las cámaras de video de vigilancia captaron el momento exacto en el que Gory Doris Salas López, una mujer de 38 años, fue atropellada por su pareja, cuyo caso es investigado como feminicidio en Nuevo León.
La víctima, originaria de Saltillo, Coahuila, mantenía una relación sentimental con José Antonio “N”, un empresario residente en el municipio de Santa Catarina. Como en otras ocasiones, viajó para visitarlo sin imaginar que ese encuentro sería el último de su vida.
Tras los hechos, Gory Doris Salas López fue trasladada a un hospital privado con lesiones de extrema gravedad. En ese momento, su pareja aseguró a médicos y autoridades que la mujer había sufrido una caída por las escaleras del edificio donde se encontraban.
Sin embargo, conforme avanzaron las investigaciones, los especialistas comenzaron a detectar inconsistencias entre la versión ofrecida por el hombre y las lesiones que presentaba la víctima.
Los peritajes forenses concluyeron que las heridas no eran compatibles con una caída accidental, sino con un posible atropellamiento, lo que llevó a la Fiscalía de Nuevo León a profundizar las pesquisas.
Las cámaras de seguridad terminaron por derrumbar la versión inicial. En el video, captado dentro del estacionamiento subterráneo del complejo habitacional en Santa Catarina, se observa a la mujer colocarse frente a una camioneta BMW que se encontraba en maniobra de reversa. En ese momento, el vehículo avanza de forma repentina y la impacta, pasando posteriormente una de las llantas sobre su cuerpo, mientras la víctima queda tendida en el pavimento sin poder incorporarse.
De acuerdo con los investigadores, tras el incidente, el empresario trasladó a la víctima a un centro asistencial e intentó sostener la versión de un accidente doméstico.
Las autoridades realizaron posteriormente un cateo en el inmueble y aseguraron varios indicios, además de dos vehículos, entre ellos una camioneta BMW y una Porsche Cayenne, para someterlos a análisis periciales.
Pese a los esfuerzos médicos, Gory Doris Salas López falleció días después a causa de un traumatismo craneoencefálico severo y otras lesiones de consideración. Tras su muerte, la investigación fue reclasificada bajo el protocolo de feminicidio.
José Antonio “N” fue capturado por agentes ministeriales y permanece a disposición de la justicia mientras continúa el proceso judicial. El caso ha generado indignación y llamados de organizaciones y colectivos para que se castigue a los responsables y se haga justicia para la víctima.