Washington, Estados Unidos.

A la espera de que tres jueces de una corte federal de San Francisco se pronuncien este semana sobre el decreto que prohibió la entrada al país a inmigrantes y refugiados de siete países musulmanes, Donald Trump subió ayer de tono su discurso antiinmigrante.

El mandatario estadounidense se reunió ayer en Washington con la asociación de comisarios policiales. Ahí, el magnate volvió a justificar su veto migratorio afirmando que“estamos en peligro” y “estamos haciendo nuestro trabajo”.

Trump, que suele vincular la inmigración clandestina con el alza de la criminalidad en Estados Unidos dibujó un alarmante cuadro de violencia, tráfico de drogas y ataques a policías, por lo que lanzó un inesperado y controversial llamado a los uniformados.

“Ustedes conocen a los ilegales; ustedes están en los barrios y conocen a los malos y a los buenos” afirmó el mandatario sugiriendo que la policía puede ubicar mejor a los indocumentados y arrestarlos antes que las autoridades migratorias. “Quiero que entreguen a los malos. Llamen a los representantes del secretario (de seguridad, John) Kelly y los vamos a sacar del país y regresarlos a donde vinieron y lo vamos a hacer rápido”, sentenció.

Trump firmó una orden ejecutiva el pasado 25 de enero, restaurando el controversial programa “Comunidades Seguras”, que se enfoca en la detención y deportación de inmigrantes indocumentados.

El controversial programa permite a los policías locales mantener en custodia a inmigrantes indocumentados hasta que agentes migratorios determinen si la persona tiene una orden de deportación.

Cientos de manifestantes protestaron ayer frente a la corte de San Francisco contra las medidas antiinmigratorias del mandatario estadounidense Donald Trump. Foto: AFP
El muro no es broma

Trump ofreció a los alguaciles de policía darles las armas necesarias para confrontar el la violencia de las grandes ciudades estadounidense, de la que culpó a las pandillas, narcotraficantes e indocumentados.

“Es hora de evitar que las drogas inunden nuestro país, y por cierto, lo haremos. Y diré esto: Kelly será el hombre que lo hará, y le daremos un muro, y será un muro real”, dijo

“El muro está siendo diseñado ahora mismo”, destacó al anotar que, a diferencia de lo que algunos pensaron, “no estaba bromeando” durante la campaña electoral al hacer la promesa de construir la barrera fronteriza. “Yo no bromeo sobre cosas así (...). No, tendremos un muro. Será un gran muro y hará mucho, será de mucha ayuda”, insistió el presidente. “Pregunten a Israel sobre muros. ¿Los muros funcionan? Solo pregunten a Israel. Ellos (los muros) funcionan si se hacen como es debido”, agregó.

El muro va en serio. Foto: AFP
Justicia politizada

El presidente estadounidense también atacó a los tribunales del país, a los que considera “muy políticos”, y en particular a la Corte de Apelaciones que revisa su veto migratorio, temporalmente suspendido, al defender que es necesario y su poder, como jefe del Ejecutivo, para establecerlo.

“No quiero llamar a una corte sesgada, así que no la llamaré sesgada (...). Pero los tribunales parecen ser muy políticos”, sostuvo.

Si los jueces “quisieran, en mi opinión, ayudar a la corte en términos de respeto por la corte, que hagan lo que deberían estar haciendo”, advirtió Trump. Y “lo correcto”, según el mandatario, es que esa corte restaure su veto, ordenado el pasado 27 de enero para suspender temporalmente el programa de acogida de refugiados de EUA. y anular la emisión de visados para ciudadanos de siete países de mayoría musulmana: Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Irán y Yemen.

Durante su discurso, el presidente leyó incluso parte de la Ley de Inmigración de 1965, que da al presidente de EUA autoridad para regular al respecto.

El veto prohíbe la entrada por 90 días de personas de 7 países y por 4 meses la concesión de visados de refugiado.
A juicio de Trump, incluso quien haya sido “un mal estudiante en la secundaria” puede entender la legalidad de su medida.

Y “yo fui un buen estudiante. Entiendo cosas. Y comprendo muy bien, ¿ok? Mejor, yo creo, que casi cualquier persona”, aclaró el presidente.

Antes y después de su discurso, Trump insistió en el tema en su cuenta personal de Twitter, al argumentar que una decisión judicial contraria a su veto afectará a la seguridad a la que todos los estadounidenses tienen “derecho”.

Tras escuchar los argumentos del Gobierno y de los estados de Washington y Minesota, impulsores del recurso que motivó la suspensión temporal del veto, los jueces del tribunal de apelaciones tomarán una decisión sobre si restituirlo o no esta semana.

Si el tribunal vuelve a rechazar la petición del Gobierno, es muy posible que la batalla legal llegue hasta la Corte Suprema.

Críticas republicanas

En tanto, el magistrado Neil Gorsuch, designado por Trump para ocupar un asiento en la Corte Suprema de EUA, estimó “desalentador” y “desmoralizador” el tuit del presidente en el que se burla del juez que suspendió la aplicación de su veto migratorio, .

Trump calificó de “seudo-juez” al magistrado federal James Robart, del Estado de Washington, luego de que éste suspendiera el viernes la aplicación del decreto presidencial, una decisión de alcance nacional.

Gorsuch dio su opinión sobre las declaraciones de Trump durante una entrevista con el senador demócrata de Connecticut Richard Blumenthal.

“Dijo claramente que (los comentarios de Trump) eran desmoralizadores y desalentadores”, relató luego Blumenthal, citado por CNN.

Trump nombró el 31 de enero a Gorsuch, un juez conservador de 49 años, para ocupar el noveno lugar vacante en la Corte Suprema.