Caracas, Venezuela.
La justicia venezolana prohibió ayer a la Asamblea Nacional hacer un juicio al presidente Nicolás Maduro por su responsabilidad en la crisis política y económica, reavivando la pugna de poderes en el país. La sentencia fue difundida tres días después de que delegados del gobierno y la oposición convinieran, en una mesa de diálogo sobre la crisis instalada con acompañamiento del Vaticano, trabajar por la “normalización” de las relaciones entre los poderes públicos.
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó al legislativo, de mayoría opositora, “abstenerse de continuar con el pretendido juicio político” contra el mandatario, según un fallo difundido en la página oficial del órgano estatal. El TSJ recordó que la figura del “juicio político” no está establecida en la Constitución.
Minutos después del anuncio, Maduro lo celebró. “Excelente. El sistema constitucional e institucional de Venezuela está funcionando muy, pero muy bien; funcionando de manera fluida”, expresó en su nuevo programa musical de radio, La hora de la salsa.
La coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) rompió 17 años de hegemonía chavista en el legislativo cuando tomó el control del hemiciclo en enero pasado, tras su triunfo en las elecciones de diciembre de 2015.
Negativa
El presidente de la Asamblea Nacional, el opositor Henry Ramos Allup, aseguró que el Parlamento seguirá “desacatando” todas las decisiones del TSJ, pese a la acción judicial iniciada por la Procuraduría.
“Absolutamente nula nueva decisión sala inconstitucional TSJ declarando cautelar (a) favor (de) Maduro promovida (por el) procurador general república”, indicó el presidente del la Cámara en un mensaje en Twitter.
Ramos Allup considera que la sala “inconstitucional” solo “podrá dar instrucciones a su pandilla de lacayos pero no a AN electa por pueblo”. “Seguiremos desacatando todas las decisiones anti constitucionales del régimen, de la sala inconstitucional TSJ y de la sala electoral TSJ”, agregó.
La justicia venezolana prohibió ayer a la Asamblea Nacional hacer un juicio al presidente Nicolás Maduro por su responsabilidad en la crisis política y económica, reavivando la pugna de poderes en el país. La sentencia fue difundida tres días después de que delegados del gobierno y la oposición convinieran, en una mesa de diálogo sobre la crisis instalada con acompañamiento del Vaticano, trabajar por la “normalización” de las relaciones entre los poderes públicos.
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó al legislativo, de mayoría opositora, “abstenerse de continuar con el pretendido juicio político” contra el mandatario, según un fallo difundido en la página oficial del órgano estatal. El TSJ recordó que la figura del “juicio político” no está establecida en la Constitución.
Minutos después del anuncio, Maduro lo celebró. “Excelente. El sistema constitucional e institucional de Venezuela está funcionando muy, pero muy bien; funcionando de manera fluida”, expresó en su nuevo programa musical de radio, La hora de la salsa.
La coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) rompió 17 años de hegemonía chavista en el legislativo cuando tomó el control del hemiciclo en enero pasado, tras su triunfo en las elecciones de diciembre de 2015.
Negativa
El presidente de la Asamblea Nacional, el opositor Henry Ramos Allup, aseguró que el Parlamento seguirá “desacatando” todas las decisiones del TSJ, pese a la acción judicial iniciada por la Procuraduría.
“Absolutamente nula nueva decisión sala inconstitucional TSJ declarando cautelar (a) favor (de) Maduro promovida (por el) procurador general república”, indicó el presidente del la Cámara en un mensaje en Twitter.
Ramos Allup considera que la sala “inconstitucional” solo “podrá dar instrucciones a su pandilla de lacayos pero no a AN electa por pueblo”. “Seguiremos desacatando todas las decisiones anti constitucionales del régimen, de la sala inconstitucional TSJ y de la sala electoral TSJ”, agregó.