Rusia ordenó el fin de las acciones militares en la ex república soviética de Georgia, después de cinco días de bombardeos y ataques por tierra que provocaron la precipitada retirada del ejército georgiano, dejando el país aliado de Estados Unidos con ciudades, bases militares y casas en llamas o humeantes.
En Moscú, los presidentes de Rusia y Francia negociaron las condiciones para el fin de los combates, al aprobar un plan que requiere el retiro de las fuerzas rusas como las georgianas a sus posiciones iniciales.
El plan aprobado por Dmitry Medvedev y su colega francés Nicolas Sarkozy llama a Rusia y Georgia para que suspendan sus hostilidades y que permitan el acceso libre de la ayuda humanitaria. Georgia insistió, sin embargo, que las fuerzas rusas todavía seguían bombardeando el país.
A pesar de la promesa del presidente Medvedev, Rusia lanzó el martes todavía una ofensiva en la única parte de Abjasia bajo control georgiano.
Un reportero de The Associated Press vio 135 vehículos militares rusos atravesando Georgia en dirección al desfiladero de Kodori, en Abjasia, y las autoridades georgianas dijeron que los rusos estaban atacando a sus tropas en allí.
Las autoridades de Abjasia reclamaron que sus fuerzas, no las rusas, estaban realizando ataques de artillería en Kodori. Los georgianos que huyeron de la zona dijeron que las 3.000 personas que residen en Kodori abandonaron sus casas, algunos incluso tan rápidamente que no tuvieron tiempo para llevarse alimento o agua.
'Se siente como un país anexado', afirmó Lasha Margiana, administrador local en uno de los poblados de Kodori. Apenas unas horas antes de la orden de Medvedev, las autoridades georgianas dijeron que aviones caza rusos atacaron las oficinas gubernamentales y un mercado al aire libre en la importante ciudad georgiana de Gori, matando a seis personas.
Rusia ha acusado a Georgia de matar a más de 2.000 personas, principalmente civiles, en la provincia separatista de Osetia del Sur. La afirmación no pudo confirmarse de forma independiente, pero hubo testimonios de personas que huyeron del área durante el fin de semana de que hubo centenares de muertos.
Muchos georgianos también han muerto en las hostilidades. Se espera que suba el número total de muertos porque grandes áreas de Georgia todavía eran demasiado peligrosas para que ingresaran los periodistas y que constataran el verdadero alcance de los daños.