Los servicios públicos básicos ya fueron restituidos en la ciudad de Mexicali, capital del estado fronterizo de Baja California, en el norte de México, tras sufrir un sismo de 7,2 grados en la escala de Richter el pasado domingo, informó hoy el gobernador de esa región, José Guadalupe Osuna.
En declaraciones al noticiero Televisa, el mandatario local señaló que el 95% del servicio eléctrico en las ciudades de Mexicali y San Luis Río Colorado ya fue restablecido, así como el 100% del suministro de agua potable.
Osuna insistió en que el fuerte sismo dejó dos muertos y 232 heridos, y no cuatro muertos y unos cien heridos como afirmó el lunes el Ejército mexicano en un comunicado.
Sin embargo, señaló que una tercera 'persona murió en el Hospital General a consecuencia de un paro cardiaco', porque 'tenía problemas de azúcar en la sangre y murió a consecuencia del susto que se llevó'.
Además, aseveró que hay 25.000 damnificados 'que necesitan alimentos, ropa, algunas tiendas de campaña y agua embotellada'.
'Tuvimos 21 incendios en Mexicali y todos fueron sofocados', y 'hubo 45 derrumbes, de los cuales 37 fueron en Mexicali', destacó el gobernante local.
Mexicali y sus alrededores han experimentado más de 180 réplicas sísmicas del terremoto del domingo, algunas de las cuales incluso superaron los 5 grados en la escala de Richter.
Por esta razón el funcionario pidió a la 'población que se mantenga alerta y siguiendo las instrucciones' de las autoridades, 'tener calma', y 'cuidar' sus vidas.
En este momento el gobierno de Baja California y las autoridades del Ejecutivo federal 'están cuantificando los daños' que dejó el sismo, como grietas en el asfalto, edificios con partes colapsadas, tuberías rotas, un barrio inundado, y dos canales de riego dañados.
'Sigue todavía la gente con temor', y se registraron 'compras de pánico', reconoció Osuna, pero afirmó que 'no hay ningún reporte grave en materia de seguridad', ya que el Ejército, y las policías municipal y estatal realizan 'patrullajes constantes' en la zona.
Los 'daños mayores' se registraron en la zona rural de la capital de Baja California, a un lado del epicentro, y de las 11 delegaciones (alcaldías menores) que hay en el Valle de Mexicali, 4 de ellas, en las que viven 98.500 personas, resultaron 'particularmente afectadas', dijo Osuna.
De momento el gobierno de Baja California sólo ha solicitado ayuda humanitaria a los estados vecinos, aunque 'si vemos que no nos alcanza si vamos a lanzar el grito de auxilio nacional', puntualizó.
Mexicali, fronteriza con Caléxico (California, EUA) y en la que residen unas 940.000 personas, se encuentra sobre el sistema de Fallas Cerro Prieto, que es una prolongación de la Falla de San Andrés en California.
Réplicas azotan California y México tras el sismo
Varias réplicas sacudieron ayer la zona fronteriza del noroeste de México y California tras un fuerte terremoto el domingo que mató a dos personas y unas 233 resultaron heridas, además, que dejó a varias ciudades sin electricidad y forzó la evacuación de hospitales y asilos de ancianos.
Los científicos registraron unas 100 réplicas ayer por la mañana, dijo Kate Hutton, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena.
El terremoto de magnitud 7.2 del domingo, con epicentro justo al sur de Mexicali, fue uno de los terremoto más potentes en sacudir la región en décadas, afectando al menos a 20 millones de personas. El epicentro del sismo ocurrió a poca profundidad, de apenas 10 kilómetros. Sin embargo, el saldo de muertos en la región fue mínimo, en gran parte porque la energía desprendida por el temblor avanzó de Mexicali hacia zonas menos pobladas del noroeste mexicano, dijo Jessica Sigala, del Servicio Geológico de EUA, USGS.
“Fuimos de alguna manera afortunados de que la energía fuera en la dirección contraria”, dijo Sigala. “Con cada terremoto, la tierra empieza a moverse en una dirección concreta. Empezó al sur de Mexicali y la ruptura avanzó hacia el noroeste”. La construcción de edificios también ha mejorado en el norte de México, una región proclive a sufrir temblores, dijo Carlos Valdés, director del Servicio Sismológico Nacional de México. “Los códigos de construcción evitaron que hubiera daños más grave”, dijo Valdés.
Aun así, algunas casas fueron destruidas en comunidades agrícolas de Mexicali, un centro de fuerte actividad económica en la frontera de México con California, dijo Javier Ruiz, un inspector de la agencia de protección civil de la ciudad.
Víctimas
Un hombre murió cuando su casa se derrumbó. Otro hombre salió despavorido hacia la calle y falleció al ser arrollado por un automóvil. Al menos 100 personas resultaron heridas en Mexicali, la mayoría golpeadas por objetos que cayeron, y la ciudad se quedó sin electricidad ayer, dijo el director de Protección Civil de Baja California, Alfredo Escobedo. Una persona resultó gravemente lesionada por el terremoto del domingo y permanece hospitalizada en la ciudad de El Centro, informó el jefe de bomberos del condado Imperial.
En California
El sur del estado de California estaba ayer en alerta sísmica tras el fuerte terremoto del domingo en el norte de México. El temblor de 7.2 grados en la escala de Richter, se dejó sentir de forma notoria en los condados de San Diego, Orange, Imperial y Riverside, aunque sacudió también levemente edificios en lugares más distantes, como la urbe de Los Ángeles.
La localidad más afectada en California por el sismo fue Calexico, fronteriza con el país latinoamericano y donde tuvieron lugar cortes de luz, rotura de cristales, caída de mercancía de estanterías y otros daños menores.
Más allá de las consecuencias físicas, el movimiento telúrico causó gran inquietud y nerviosismo entre los habitantes del lugar, y el propio alcalde Víctor Carrillo, no dudó en afirmar que “Calexico había sufrido un golpe devastador”, en declaraciones a Los Ángeles Times.
“Nuestro centro de la ciudad está cerrado y la gente tiene miedo”, explicó Carrillo, después de que la policía bloqueó los accesos al área comercial de la localidad para evitar saqueos, mientras inspectores municipales analizaban los posibles problemas estructurales que el temblor hubiera ocasionado en los inmuebles. Todas las poblaciones tuvieron servicios de luz, agua, gas y funcionaron las vías de comunicación. Únicamente existió alguna complicación en el cruce fronterizo entre Calexico y Mexicali, donde las autoridades estadounidenses impidieron el ingreso de vehículos desde el país vecino mientras se analizaban daños en un edificio federal.