La oposición mayoritaria de Venezuela, agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), hizo votos este sábado para que la llegada de la nueva encargada de negocios de Estados Unidos en el país suramericano, Laura Dogu, marque el inicio de una nueva etapa en la "compleja situación" que atraviesa la nación.
"Esta alianza política está lista y a la orden para profundizar el trabajo conjunto en favor de una transición democrática en Venezuela", señaló la coalición en un mensaje publicado en X.
Dogu llegó este sábado a Caracas para reabrir la misión diplomática de Estados Unidos en Venezuela, cerrada desde hace siete años tras la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
La Embajada de Estados Unidos en Venezuela compartió, a través de su cuenta en X, dos fotografías de Dogu descendiendo del avión en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a la capital venezolana.
El canciller venezolano, Yván Gil, informó que recibió en Caracas a Dogu para marcar una hoja de ruta de trabajo "en asuntos de interés bilateral".
A través de un mensaje en Telegram, Gil dijo que también se abordará y resolverán las diferencias existentes por "la vía del diálogo diplomático y sobre la base del respeto mutuo y del derecho internacional".
El 22 de enero, la Administración de Donald Trump nombró a Dogu como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos para Venezuela, que tuvo su sede hasta ahora en Colombia.
Esta unidad es la oficina del Departamento de Estado encargada de gestionar las relaciones con Venezuela desde la suspensión de las operaciones de la Embajada en Caracas en 2019.
Dogu trabajará con personas del sector público y privado, así como con la sociedad civil, para impulsar un plan de tres fases establecido por el Gobierno de Estados Unidos.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, estableció un plan de tres fases para Venezuela marcado por una primera etapa de estabilización, otra de recuperación y finalmente la transición democrática.
A punto de cumplirse el primer mes de la captura del mandatario Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, las relaciones con el país caribeño entran en una nueva fase con la reapertura de la misión diplomática estadounidense.
Venezuela y Estados Unidos rompieron relaciones en 2019, luego de que el primer Gobierno de Trump reconociera al exdiputado opositor Juan Guaidó como presidente interino del país suramericano.
Tras este anuncio, el Gobierno de Maduro expulsó entonces a James Story, quien se desempeñaba como encargado de negocios en Caracas, así como al resto del cuerpo diplomático estadounidense.
Desde entonces, Washington ha gestionado lo relacionado con el país petrolero desde su Oficina Externa de EE.UU. para Venezuela, que está situada en su embajada en Bogotá.