Un numeroso grupo de niños hondureños que forman parte de los más de 17 mil que han cruzado la frontera de Estados Unidos para reunirse con sus familiares marcharon para pedir que sus padres no sean deportados.
La movilización fue realizada por el Congreso de Jornaleros desde el Louis Armstrong Park de la calle Rampart pasando por el centro de la ciudad hasta llegar al City Hall, donde esperaban ser recibidos por el alcalde Mitch Landrieu, pero no los recibió.
Los pequeños desfilaron con pancartas pidiendo a las autoridades parar las redadas contra sus padres y a la vez quejarse en contra de las violaciones a que continuamente son sometidos por parte de la policía local.
Una vez afuera del ayuntamiento los niños describieron historias de sufrimiento y temor al quedar sin padres en este país.
Niños durante la marcha del grupo Congreso de Jornaleros. |
Los niños hondureños denunciaron la colaboración de la Policía de Nueva Orleans con agentes de inmigración para violar los derechos civiles. |