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Migrantes que viajan con coyote pagan hasta L180,000 por ir a EEUU

Un promedio anual de 378,000 centroamericanos, entre ellos hondureños, ha emigrado a Estados Unidos durante los últimos cinco años.

Washington

Migrantes de El Salvador, Guatemala y Honduras “gastaron 2,200 millones de dólares al año” en ir de manera regular e irregular a Estados Unidos en los últimos cinco años, la mayor parte en pagar a los traficantes que los ayudan en la travesía, afirmó ayer un informe.

“En vista del costo elevado de la contratación de un traficante o coyote, se calcula que, de ese total, las personas migrantes gastaron alrededor de 1,700 millones de dólares al año en desplazamientos irregulares con un traficante”, señala un informe sobre la migración en Centroamérica presentado por el Instituto de Política Migratoria (MPI), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU y el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).La pobreza, la inseguridad alimentaria, los choques climáticos y la violencia empujaron a un promedio anual de 378,000 centroamericanos a migrar a Estados Unidos durante los últimos cinco años, destaca.

El 55% de los migrantes, añade el informe, contrataron a un traficante, conocidos como “coyotes”, por un costo promedio de 7,500 dólares (unos L180,000) por persona (a través de canales regulares hubieran pagado 4,500 dólares) y el 89% de ellos quiere ir a Estados Unidos.

Claves del informe

Alimentación. Sobrevivencia. En octubre pasado el Programa de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP) calculó que el número de personas que encaran la inseguridad alimenticia en El Salvador, Guatemala y Honduras subió de 2.2 millones en 2019 a 6.4 millones actualmente. El covid-19 ha empeorado la situación.

Aumento.Éxodo. Datos de la encuesta muestran que se ha multiplicado por cinco en apenas dos años el porcentaje de personas que consideran la migración internacional, del 8% en 2019 al 43% en 2021. El 55% de los migrantes encuestados dijo que había contratado un coyote para emigrar.

El informe se ha elaborado a partir de datos recopilados en encuestas a miles de hogares, tanto presenciales como en línea, en los tres países centroamericanos. En solo dos años el porcentaje de personas que consideraron migrar se ha disparado, pasando de 8% en 2019 a 43% en 2021, pero solo un 3% de ellos hizo planes concretos, por miedo a “la separación familiar y los altos costos”.

Entre las principales causas de la migración cita la inseguridad alimentaria, la violencia y la crisis climática. Y enumera varias recomendaciones para solucionar la crisis migratoria, como fomentar programas nacionales de protección social que alivien la pobreza y erradiquen el hambre e iniciativas de desarrollo, como por ejemplo ayudando a agricultores pequeños o formando a jóvenes y mujeres.

El informe aboga, asimismo, por crear incentivos para que la diáspora invierta en obras públicas y pide que los países de destino como Estados Unidos apliquen políticas que amplíen las vías legales de migración para los centroamericanos.

Los costos

Según el informe, esta migración tiene un alto costo humano y económico, incluido unos 2,200 millones de dólares anuales en viajes regulares e irregulares.

“Vemos un éxodo desde América Central donde el hambre y la desesperación fuerzan a muchos a migrar en busca de una vida mejor”, dijo David Beasley, director ejecutivo de WPF.

“Las familias se separan y las comunidades se destruyen donde la pobreza, el cambio climático y, ahora, el covid-19 han dejado a mucha gente sintiendo que no tienen otra opción más que marchar hacia el norte”, agregó.