Dos organizaciones de derechos humanos pidieron este sábado al Gobierno de El Salvador que se permita el acceso a los archivos militares relacionados con la masacre de 200 personas perpetrada por el Ejército en 1982.
El Centro para la Promoción de los Derechos Humanos 'Madeleine Lagadec' y Cristosal señalaron, a propósito del 38 aniversario de la matanza, que 'los esfuerzos por obtener la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición para las víctimas, entre ellas niños y personas mayores, no han tenido respuesta favorable del Estado en estas casi cuatro décadas'.
Ordenan reabrir el caso
En noviembre de 2016, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) ordenó reabrir la investigación sobre la masacre en respuesta a un amparo presentado por un sobreviviente y familiares de las víctimas contra una jueza que en 2006 negó el 'desarchivo' del proceso penal iniciado en 1992.En la resolución la Sala estableció que por su naturaleza de 'crimen de lesa humanidad' el mismo no prescribe ni le es aplicable la Ley de Amnistía de 1993 -que fue anulada en julio de 2016-, ni el perdón que otorga la Ley de Reconciliación Nacional de 1992.
Sin embargo, las entidades denunciaron que 'a la fecha, después de múltiples intentos de las víctimas por obtener justicia, el proceso sigue en etapa de instrucción y se ha insistido en tener acceso a los archivos militares que han sido negados por gobiernos anteriores y por el actual'.
Por lo anterior, las organizaciones exigieron al Ejecutivo 'abrir los archivos militares para aclarar este y otros casos', considerados crímenes de lesa humanidad, y exhortaron a la Fiscalía General de la República (FGR) a que 'acelere las investigaciones de las graves violaciones a derechos humanos ocurridas en el conflicto armado'.
Dicha matanza sucedió el 22 de agosto de 1982 en una población del centro del país conocida como El Calabozo y fue perpetrada por miembros del batallón Atlacatl, también responsable de la masacre de unos 1.000 campesinos en El Mozote en 1981 durante sendos operativos contrainsurgentes durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992).
Según el Informe de la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas en El Salvador, de 1993, el 7 de agosto de 1982 el batallón Atlacatl inició un 'vasto operativo militar antiguerrillero' en la zona con unos 6.000 efectivos.
Los pobladores de las localidades huyeron de sus casas 'por miedo a los bombardeos y a la violencia de los soldados' y se congregaron en el sitio conocido como El Calabozo, donde 'fueron ametrallados'.
Durante los 12 años de guerra, en los que se enfrentaron la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), devenido ahora en partido político, y el Ejército de este país, financiado por los Estados Unidos, murieron unas 75.000 personas y desaparecieron otras 8.000.