Washington, Estados Unidos
Más de 2 millones de indocumentados con orden de deportación en Estados Unidos enfrentan el riesgo de ser expulsados al cumplir con una cita de rutina en las oficinas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en las denominadas “redadas silenciosas”
Según un informe de la Oficina del Inspector General de abril pasado, ICE supervisa a 2.2 millones de inmigrantes que aún no han sido detenidos. Sin embargo, Virginia Kice, vocera del ICE en California, afirma que al pasado 29 de mayo habían 968.238 extranjeros no detenidos con orden final de deportación.
| Población hondureña
Más de un millón de hondureños viven legal o ilegalmente en EUA, de donde envían remesas que en 2016 alcanzaron $3.770 millones.
|
Mark Silverman, miembro del Centro de Recursos Legales para los Inmigrantes (ILRC), advierte que los inmigrantes con una orden de deportación y que solicitaron detener el proceso pueden ser repatriados “inmediatamente. La mayoría de estos migrantes viven desde hace décadas en el país, tienen hijos nacidos en EUA y no tienen antecedentes criminales.
Es el caso de la mexicana Verónica Vela, 43, que llegó hace 28 años al país y tiene tres hijos estadounidenses. “Estaba embarazada cuando me arrestaron para deportarme, pero me permitieron quedarme por mi estado”, explicó Vela.
| Las redadas continuarán, advierte el ICE.
|
Desde hace ocho años la mexicana se presenta puntualmente ante ICE y esta obligación podría llevarla a ser deportada como otras madres en su misma situación. La expulsión de Maribel Trujillo, una madre de cuatro niños que residía en Ohio, fue uno de los casos más visibles del peligro que enfrentan miles de inmigrantes.
Silverman califica este tipo de acciones de ICE como “crueles y de mala fe” y una muestra clara de la posición del gobierno de Donald Trump.
“Está empujando a estas personas a convertirse en fugitivos para poder ir contra ellos”, sentenció.
| Esta la nueva táctica de detención del ICE.
|