Un jurado federal en Portland, Oregon, Estados Unidos, declaró culpable a Hugo Gómez Soto, ciudadano hondureño de 51 años, por distribuir fentanilo que provocó la muerte por sobredosis de un hombre en esa ciudad.
De acuerdo con lo expuesto durante el juicio, Gómez Soto vendió la sustancia —en polvo y en pastillas falsificadas— a un joven de 29 años residente en el suroeste de Portland.
Un día después, la víctima consumió el producto y falleció tras sufrir una sobredosis, pese a los intentos de reanimación realizados en el lugar.
El acusado fue detenido el 25 de enero de 2024 por cargos estatales. Al momento de su arresto, las autoridades le encontraron fentanilo en polvo y pastillas adulteradas que contenían esta sustancia.
Posteriormente, el 18 de junio de 2025, un gran jurado federal formalizó dos cargos en su contra: distribución de fentanilo con resultado de muerte y posesión con intención de distribución.
La sentencia será dictada el 10 de julio de 2026 por un juez de un tribunal de distrito de Estados Unidos. Gómez-Soto enfrenta una pena mínima obligatoria de 20 años de prisión y una máxima de cadena perpetua.
El caso fue investigado por la Unidad de Narcóticos y Crimen Organizado del Departamento de Policía de Portland y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional, con apoyo del Buró Federal de Investigaciones (FBI). La acusación está a cargo de los fiscales federales adjuntos Scott M. Kerin y Nicole Bockelman.
El fentanilo es un opioide sintético altamente potente, entre 80 y 100 veces más fuerte que la morfina y hasta 50 veces más que la heroína. Según datos oficiales, una dosis de apenas 2 miligramos puede resultar letal. Su creciente circulación en Oregón ha sido vinculada a un aumento significativo de muertes por sobredosis en ese estado.