Una potente explosión presuntamente causada por una fuga de gas destruyó un complejo de apartamentos este viernes en Dallas, Texas, dejando múltiples muertos y al menos 11 desaparecidos.
La tragedia ocurrió en el vecindario de Oak Cliff, donde equipos de emergencia ya atendían reportes de una fuga de gas cuando se produjo la fuerte detonación que colapsó parte del edificio.
Según Dallas Fire Rescue, un contratista que trabajaba en la propiedad habría golpeado accidentalmente una línea de gas, lo que pudo desencadenar la explosión.
Tras el estallido, enormes columnas de humo cubrieron la zona, y residentes intentaron escapar mientras varias personas quedaron atrapadas bajo los escombros.
Al menos cuatro personas fueron trasladadas a hospitales con heridas graves, mientras continúa la búsqueda y rescate entre los restos del edificio colapsado.
Entre las víctimas estaría Marisol Martínez y su bebé de 18 meses. Testigos aseguran que no lograron escapar del incendio tras la explosión.
Celia Sánchez, vecina de la familia, relató que escuchó el estallido y vio salir a la niña mayor, pero no a Marisol ni al bebé, mientras las autoridades siguen investigando las causas de la tragedia.