En un evento histórico para la conservación, este viernes se liberaron las primeras ocho guacamayas rojas en la cuenca del río Cangrejal, un área clave cercana a los parques nacionales Pico Bonito y Nombre de Dios. Este hecho marca el retorno de la especie a la región, donde no se reportaban poblaciones silvestres desde la década de 1960.
El proyecto es impulsado por la organización PRO-ALAS, en alianza con la Cámara de Turismo de La Ceiba, el Instituto de Conservación Forestal (ICF) y la Alcaldía Municipal de La Ceiba. Las guacamayas liberadas, jóvenes de entre 1 y 3 años, nacieron en el Parque de Aves Macaw Mountain, en Copán Ruinas.
Antes de su liberación, las guacamayas fueron sometidas a un estricto proceso de preparación, que incluyó entrenamiento de vuelo, adaptación al ambiente y control nutricional.
“No podemos estar más satisfechos. Las guacamayas ya comenzaron a volar y, aunque se acercan entre sí, están explorando su nuevo hábitat”, señaló Noelia Volpe, coordinadora de PRO-ALAS.
Este logro es producto de una red sólida de colaboración, que incluyó a empresas, proyectos turísticos, fundaciones y líderes locales, comprometidos con una reintroducción responsable y sostenible de la especie. Entre ellos se encuentran Standard Fruit Company, Honduras Chocolate Company, la Fuerza Naval de Honduras, y muchos otros aliados del sector.
La liberación de estas guacamayas es un símbolo de esperanza para el Atlántico hondureño, donde se espera que la población crezca y recupere su lugar en el paisaje natural.