10/03/2026
12:30 AM

Capturan al jefe de sicarios que secuestró a los 43 normalistas

  • Actualizado: 17 septiembre 2015 /

Las autoridades mexicanas capturaron al hombre clave en la desaparición de los 43 estudiantes.

Ciudad de México.

Las fuerzas de seguridad mexicanas detuvieron en las últimas horas a Gildardo López Astudillo, presunto miembro del cártel Guerreros Unidos que jugó un papel clave en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa hace casi un año en Iguala, confirmaron hoy fuentes oficiales.

Una fuente de la Secretaría de Gobernación dijo que López Astudillo, alias el 'Gil', fue detenido en la ciudad de Taxco, en el estado de Guerrero.

Eel secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, consideró 'muy importante' la detención de 'Gil', cuyas declaraciones -dijo- servirán para conocer 'la verdad respecto a los hechos que ocurrieron hace un año'.

'Es una buena noticia para quedar claro que no hay impunidad, que el Estado mexicano se comprometió a encontrar la verdad y, por supuesto, encontrar a los culpables, y en ese proceso estamos', apuntó.

Según la versión oficial, el 26 de septiembre de 2014 un grupo de policías a sueldo de Guerreros Unidos dispararon en Iguala (Guerrero) contra decenas de estudiantes por órdenes del entonces alcalde, José Luis Abarca, supuestamente para evitar que sabotearan un acto oficial.

Seis personas murieron, incluidos tres alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa, y 43 jóvenes fueron detenidos por los policías y entregados a miembros de Guerreros Unidos, quienes los asesinaron y quemaron en el basurero de Cocula.

El líder de ese cártel, Sidronio Casarrubias, detenido en octubre pasado, declaró a las autoridades que el 'Gil' le informó aquella noche, a través de un mensaje de texto telefónico, de un enfrentamiento en Iguala pero lo atribuyó al grupo rival Los Rojos.

Lea más: CIDH: Los 43 de Ayotzinapa no fueron incinerados en basurero

Además: Peña Nieto pide a México superar dolor por Ayotzinapa

En un reciente informe, expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que investigaron el caso durante seis meses cuestionaron que los cadáveres de los jóvenes hayan sido quemados en el basurero y apuntaron al traslado de drogas en uno de los autobuses tomados por los jóvenes como posible móvil.