Silvio Berlusconi estaría a punto de desprenderse de una de sus propiedades más preciadas, donde pasó alguno de sus mejores momentos y que, irónicamente, marcó el inicio de su declive.
Según la prensa italiana, el exprimer ministro habría llegado a un principio de acuerdo para vender Villa Certosa, en Cerdeña, a la familia real saudí.
La mansión, con 126 habitaciones, fue el escenario de las llamadas “fiestas bunga-bunga” donde el entonces primer ministro agasajó a estadistas mundiales con la compañía de prostitutas.
El escándalo, que estalló en 2009, rompió su matrimonio y supuso el inicio del fin de su carrera política.
Las escandalosas fotos fueron publicadas, en exclusiva, por el periódico español 'El País'.
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Puro lujo
Berlusconi puso la mansión a la venta hace tiempo pero hasta la fecha no había encontrado ningún comprador capaz de pagar los 550 millones de dólares que pide por la propiedad.
La mansión pasaría a ser propiedad de la familia real saudí que, sin duda, le dará un uso completamente diferente a la propiedad, teniendo en cuenta la ideología profundamente conservadora de la dinastía saudí.
Según Il Corriere della sera, el propio Berlusconi mostró la propiedad al príncipe saudí Mohamed bin Neyef, su heredero del rey Salman, en una visita que duró cinco horas, la semana pasada.
El periódico italiano no especificó si Berlusconi habría alardeado de sus fiestas pero, sin duda, le enseñó la famosa “gruta de las estrellas”, un pasadizo subterráneo que conecta el mar con la propiedad y que se ilumina creando el efecto de un cielo estrellado.
Villa Certosa cuenta además con un anfiteatro, un volcán artificial, siete piscinas y un parque de 120 hectáreas con una colección de cactus y plantas raras.
Pese a tal cúmulo de detalles, puede que Villa Certosa ya no recupere su esplendor.
| Vista aérea de una de las piscinas con que cuenta la mansión.
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