Maxime Prévot, el viceprimer ministro belga y ministro de Asuntos Exteriores, analizó hoy el conflicto en el golfo Pérsico, que cree que durará poco en lo militar y mucho en lo económico, y sugirió que el presidente estadounidense, Donald Trump, busca que el ataque a Irán afecte negativamente a China y beneficie económicamente a su país.
"Donald Trump mata dos pájaros de un tiro: ataca las reservas petroleras, lo que reduce la ventaja para China y obliga a comprar más petróleo estadounidense. Creo que las consecuencias serán de largo plazo, también para Europa, con consecuencias económicas que no deben subestimarse", dijo Prévot en una tertulia de la radiotelevisión pública RTBF.
El jefe de la diplomacia belga señaló que Irán vende petróleo a China, cuya economía se verá afectada por la escalada de precios derivada del conflicto bélico.
En cuanto a la duración de la guerra, Prévot dijo que no piensa que "la guerra armada tal y como la conocemos ahora vaya a durar todavía muchísimo tiempo".
“En cambio, sus consecuencias para la región van a ser de muy larga duración, entre otras cosas para intentar recuperar una estabilización con toda una serie de países del Golfo que se han visto agredidos por Irán cuando, en un principio, habían expresado que no iban a prestar su apoyo, en particular para que se lanzaran ataques desde su territorio contra Irán", agregó.
No obstante, subrayó que no tiene una certeza “científica” y recordó que "Donald Trump también dijo que resolvería el conflicto ucraniano en 24 horas".
España, a contracorriente
El ministro belga de Exteriores lamentó también que la Unión Europea haya sido incapaz, de nuevo, de expresarse con una única voz en torno al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y la respuesta de Teherán, que ha extendido el conflicto por el golfo y comprometiendo las exportaciones de hidrocarburos.
"Como demasiado a menudo en estos últimos tiempos, cada vez que hay que posicionarse sobre conflictos internacionales, la Unión Europea es incapaz de tener una única posición común", dijo.
"Por un lado está España, que es muy combativa contra la actitud de Estados Unidos e Israel, y por otro, el resto de los países europeos, incluida Bélgica, que reconocen que la acción es contraria al derecho internacional, puesto que la noción de guerra preventiva no existe", agregó.
Bélgica no participará a la guerra contra Irán, pero sí contempla ayudar en el plano defensivo a países como Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos que han solicitado asistencia, confirmó Prévot, en línea con lo que había dicho ya el ministro de Defensa, Theo Francken.