Migrantes hondureños fueron secuestrados por un taxista en Nueva York

Un taxista cubano fue sentenciado a 14 años de prisión por secuestrar y extorsionar a migrantes.

Los criminales se aprovechaban de los inmigrantes que no hablaban inglés y que llegaban a una estación de buses en Nueva York, indicó la Fiscalía de EEUU./AFP.
Los criminales se aprovechaban de los inmigrantes que no hablaban inglés y que llegaban a una estación de buses en Nueva York, indicó la Fiscalía de EEUU./AFP.

Nueva York, Estados Unidos.

Un taxista de origen cubano fue sentenciado a 14 años de prisión tras secuestrar y extorsionar a una familia de inmigrantes hondureños en una estación de buses de Nueva York, informaron medios locales.

Francisco Betancourt recibió su sentencia la semana pasada por los hechos que ocurrieron el pasado 11 de septiembre de 2016, cuando una madre hondureña llegó junto a sus dos hijos a una terminal de buses en Nueva York procedente de Texas, donde había pasado su entrevista para recibir asilo en Estados Unidos.

La hondureña tenía que hacer una escala en Nueva York para reunirse con su hermana en Connecticut. Sin embargo, a su llegada a la terminal se encontró con Betancourt que le arrebató los boletos de autobús y le dijo que los llevaría hasta su destino.

El taxista llamó a la hermana de la víctima para informarle que los llevaría en un taxi que les cobraría 3 dólares por milla, pero la mujer le dijo que ella iría a recogerlos.

Secuestro de inmigrantes

Betancourt colgó el celular y llevó a las víctimas a Brooklyn, donde se reunió con su cómplice Carlos Antonio Hernández, un dominicano que les quitó los documentos de asilo, los subió a su camioneta y los llevó a Connecticut.

"En cada parada, la víctima pedía que la dejaran irse y Hernández se negó en cada una de ellas", indicó Jennifer Berry, una agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), quien lideró la investigación del secuestro de la hondureña.

Finalmente, Hernández llamó a la hermana de la víctima para pedirle un rescate de 2,000 dólares, afirmando que eran los costos del viaje. Las hondureñas se negaron a pagar esa cantidad y el dominicano se encerró en la camioneta con uno de los niños de la hondureña para exigir su pago.

Las víctimas accedieron a pagar 900 dólares y el hombre devolvió al menor y los documentos migratorios de la hondureña.

Vea: EEUU iniciará a enviar solicitantes de asilo a Honduras, Guatemala y El Salvador

Las mujeres realizaron la denuncia del secuestro y el FBI logró rastrear las llamadas. Los dos hombres fueron detenidos y las autoridades lograron desmantelar la banda que se dedicaba a extorsionar y secuestrar a inmigrantes en EEUU.

"Las víctimas incluyeron mujeres, hombres y niños de países centroamericanos que no hablaban inglés y buscaban asilo. En ocasiones, los conspiradores se hicieron pasar por agentes de inmigración para intimidar aún más a las víctimas", afirmó la Fiscalía.

Los criminales engañaban a los inmigrantes afirmando que no habían buses hacia sus destinos, luego se ofrecían a llevarlos y finalmente exigían rescates de más de 1,000 dólares a sus familiares.

Hernández fue sentenciado ayer a ocho años de prisión, seguidos de tres años de libertad condicional.