Los calzoncillos de Al Bagdadi delataron su ubicación al ejército de EEUU

Un espía kurdo robó la ropa interior del jefe del Isis para tomar muestras de ADN que confirmaron su ubicación en Siria.

Bagdadi se inmoló tras ser rodeado por el ejército estadounidense en la frontera entre Siria y Turquía./AFP.
Bagdadi se inmoló tras ser rodeado por el ejército estadounidense en la frontera entre Siria y Turquía./AFP.

Washington, Estados Unidos.

La operación para matar al líder del grupo yihadista Estado Islámico (Isis) tomó meses de trabajo de inteligencia, requirió el robo de su ropa interior y terminó cuando uno de los hombres más buscados del mundo se inmoló.

La caza de Abu Bakr al Bagdadi, el jefe del grupo extremista que desató una violencia feroz contra civiles en todo Medio Oriente y más allá, ha sido una de las principales prioridades de los países occidentales, pero se vio complicada por las divisiones en Siria, devastada por la guerra.

Las fuerzas especiales de Estados Unidos que encabezaron la redada el fin de semana se basaron en datos de inteligencia de combatientes kurdos, quienes solo unas semanas antes fueron abandonados por el presidente Donald Trump y obligados a dejar sus posiciones mientras Turquía intenta aplastarlos por sus vínculos con separatistas turcos.

Polat Can, asesor principal de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) lideradas por los kurdos, dijo que los combatientes se unieron a la CIA el 15 de mayo después de que Bagdadi fuera visto en la provincia siria de Idlib.

El ejército de EEUU explotó el complejo donde se ocultaba Bagdadi.


"Nuestra propia fuente, que había podido comunicarse con Bagdadi, trajo la ropa interior de Bagdadi para realizar una prueba de ADN y asegurarse (100%) de que la persona en cuestión era el propio Bagdadi", escribió Can en Twitter.

En una entrevista con la cadena estadounidense NBC, el comandante de las FDS, general Mazlum Abdi, dijo que los combatientes se acercaron a un asesor de seguridad en el círculo íntimo de Bagdadi que les proporcionó detalles de la configuración de su hogar, como planos de la planta, túneles y número de guardias.

El informante robó la ropa interior de Bagdadi hace tres meses y luego obtuvo una muestra de sangre, informó NBC News.

Estados Unidos tenía muestras de ADN en el archivo de Bagdadi, un sunita iraquí que había sido detenido por las fuerzas estadounidenses en 2004 en la ciudad de Faluya antes de ascender al mando del Isis.

Locación sorpresa

Al igual que Osama bin Laden, el líder de la red Al Qaida muerto en 2011 en una operación de fuerzas estadounidenses en la ciudad paquistaní de Abbottabad, Bagdadi desafió la sabiduría convencional sobre dónde se escondería.

Las FDS dijeron que Bagdadi se había mudado de la ciudad siria de Deir ez-Zor, la región desértica donde el Isis resistió por última vez un asalto liderado por los kurdos, a la aldea Barisha en la provincia de Idlib, todavía un campo de batalla importante.

En Idlib la situación es compleja: Hayat Tahrir al Sham, ex rama siria de Al Qaida y rival del Isis controla en gran parte la zona, donde Turquía tiene tropas en el terreno y el régimen del presidente sirio Bashar Al Asad, respaldado por Rusia, ataca por aire.

Can dijo que la incursión de Turquía este mes en el norte de Siria, que fue posible gracias a la controvertida decisión de Trump de retirar unos 1,000 soldados estadounidenses de la zona, retrasó la operación contra Bagdadi.

Un funcionario del Departamento de Estado que habló bajo condición de anonimato dijo que Estados Unidos, consciente de la "situación caótica", decidió que "era importante" llevar a cabo la operación "ahora".

Trump, al jactarse de su papel en la operación, dijo que las fuerzas estadounidenses informaron a Rusia que estaban entrando y les dijeron: "Creemos que ustedes van a estar muy felices".

Rusia, sin confirmar la muerte de Bagdadi o la colorida narrativa de Trump, dijo que fue testigo de aviones y drones estadounidenses en el área de la operación.

Siria, sin embargo, no fue informado: el funcionario del Departamento de Estado dijo que Washington no vio la necesidad de contactar al régimen de Asad.

Acorralado en un túnel

El general estadounidense Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, dijo que Estados Unidos coordinó con otros ejércitos a través de los canales establecidos para evitar incidentes.

Las fuerzas estadounidenses ingresaron al complejo donde estaba Bagdadi en helicóptero, neutralizaron rápidamente a sus efectivos en un tiroteo y luego aseguraron el edificio para proteger a los civiles.

Bagdadi corrió hacia un túnel y, consciente de que estaba acorralado, hizo detonar un chaleco suicida, pereciendo junto a tres niños que estaban con él, dijo Milley.

Vea: Un perro, héroe anónimo del asalto estadounidense al jefe del Isis

Las fuerzas estadounidenses dispararon misiles y bombas para explotar al complejo cuando salieron y lanzaron el cuerpo destrozado de Bagdadi al mar, dijeron las autoridades.

Trump dijo que Bagdadi estaba "gimiendo, gritando y llorando" mientras enfrentaba una muerte segura.

Milley no confirmó los detalles, pero dijo que Trump pudo haber escuchado directamente la versión de los miembros de la unidad, ninguno de los cuales resultó herido.

Trump describió a Bagdadi como un "cobarde" y un "perdedor" y dijo que "murió como un perro".

En cuanto a los perros reales, un can integrante de la "Unidad K-9" estadounidense que fue tras Bagdadi resultó herido pero no murió. Milley agradeció al perro por su "tremendo servicio"