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El mundo exige salvar la Amazonía, “pulmón del planeta”

Los incendios forestales encienden las alarmas, pero el presidente Bolsonaro lo cataloga como “psicosis ambiental”.

Imagen de los daños causados por los incendios en Porto Velho. El humo de las quemas afecta a varias ciudades de Brasil. El viernes hubo protestas en Brasil y en otros países del mundo.AFP
Imagen de los daños causados por los incendios en Porto Velho. El humo de las quemas afecta a varias ciudades de Brasil. El viernes hubo protestas en Brasil y en otros países del mundo.AFP

Redacción.

El grave incendio que arrasa a la Amazonía de Brasil, que ha llevado su humareda a Perú, avivó el temor mundial por la devastación medioambiental, la crisis climática y el impacto de las políticas estatales que favorecen la explotación de recursos en áreas protegidas.

Infierno en la selva”, titulaba el jueves uno de los principales diarios de Brasil sobre la grave crisis medioambiental en la Amazonía, un vasto territorio compartido por Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

Según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) de Brasil, que contabiliza los incendios mediante imágenes de satélite, los focos de fuego en todo el país en lo que va de este año superan en un 83% a los del mismo período de 2018. Y, en un informe difundido el martes, el INPE precisó que entre el 1 de enero y el 18 de agosto ha registrado 71,497 focos de incendio en Brasil y que un 52,5% se sitúa en la región amazónica.

Líderes mundiales, Gobiernos y varias personalidades se sumaron al llamado mundial por la protección de esa zona selvática en llamas, de las que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, insinuó como posibles responsables a las oenegés.

En medio de una crisis climática internacional, no podemos permitir que se produzcan más daños en una importante fuente de diversidad y oxígeno”, advirtió en Twitter el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.

Datos
-Desde que el presidente de Brasil, el utraderechista Jair Bolsonaro, asumió el poder a principios de 2019, la tasa de deforestación medida en julio fue casi cuatro veces mayor que el año anterior, según un sistema satelital conocido como DETER, que es utilizado por el Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE).

-Según el INPE, que rastrea la tala de la selva tropical, alrededor de 2,254 km2 de la selva amazónica fueron cortados en julio, un aumento del 278% respecto al año anterior.

-La Amazonia contiene un tercio de los bosques primarios del mundo y, a través del río Amazonas y sus afluentes, proporciona el 20% del agua dulce no congelada de la Tierra.

-El Amazonas es el río más grande del mundo y, según algunas versiones desde que se realizó una nueva investigación en 2007, es también el más largo, con una extensión de hasta 6,900 kilómetros.

El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que los incendios suponen “una crisis internacional” y aseguró que la cuestión se tratará con urgencia durante la cumbre del G7 en Biarritz (Francia). Frente a esta declaración, Bolsonaro “lamentó” que el mandatario francés “busque instrumentalizar un asunto interno de Brasil y de los otros países amazónicos para obtener beneficios políticos personales”. Bolsonaro le replicó vía Twitter: “La sugerencia del presidente francés, de que asuntos amazónicos sean discutidos en el G7 sin participación de los países de la región, evoca una mentalidad colonialista fuera de lugar en el siglo XXI”.

Colombia le propuso a Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú realizar un “proyecto conjunto” de prevención frente a la catástrofe ambiental. Asimismo, el Gobierno de Chile confirmó el ofrecimiento de ayuda de su país a Brasil para luchar contra la conflagración.

El Gobierno venezolano de Nicolás Maduro manifestó su “profunda preocupación” por los incendios y también ofreció su “modesta ayuda” para mitigar la “dolorosa tragedia, con carácter inmediato”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica también expresó su “profunda preocupación por los devastadores” incendios forestales.

De otra parte, los obispos católicos reunidos en el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) pidieron a los Gobiernos de Brasil y Bolivia, así como a la comunidad internacional, “a tomar serias medidas para salvar al pulmón del mundo”.

Lo que le pasa al Amazonas no es un asunto solo local, sino de alcance global. Si el Amazonas sufre, el mundo sufre”, manifestaron en un comunicado titulado Levantamos la voz por el Amazonas.

El presidente Donald Trump anunció el viernes que ha ofrecido a su homólogo brasileño. “Acabo de hablar con el presidente Jair Bolsonaro”, escribió Trump en su cuenta de la red Twitter, enfatizando sus buenas relaciones con el gobernante sudamericano y las perspectivas comerciales futuras. “Le dije que si Estados Unidos puede ayudar con los incendios en la selva de la Amazonia, ¡estamos listos para hacerlo!”, agregó.

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-Famosos hablan- Personalidades y famosos mostraron su rechazo ante el desastre en “el pulmón del planeta”.

Leonardo DiCaprio consideró que “es aterrador pensar que el Amazonas es la selva tropical más grande del planeta... y ha estado ardiendo y ardiendo durante los últimos 16 días consecutivos, literalmente sin cobertura de los medios de comunicación. ¿Por qué?”.

Cuando la Catedral de París estaba ardiendo en llamas, los medios de comunicación del mundo cubrieron cada momento y algunos billonarios se apresuraron a restaurarla. En este momento la selva amazónica está ardiendo. El pulmón de nuestro planeta lleva tres semanas en llamas. No hay cobertura mediática y tampoco billonarios”, criticó el cantante Ricky Martin.

“El #Amazonas se quema. El Amazonas no es de Suramérica únicamente, es de todos...”, se sumó a muchas otras voces en Twitter Paulo Dybala, futbolista argentino del club Juventus de Italia.

“¡Esto es la devastación de Brasil, de los pueblos indígenas que viven allí- y de las plantas y las especies animales de la más importante reserva de biodiversidad!”, escribió la cantante Madonna en su cuenta de Instagram.

-Presidente escéptico- Bolsonaro, un escéptico del cambio climático, atribuye en cambio los siniestros a la sequía y acusa a oenegés de tratar de crear una “psicosis ambiental”, después de haber insinuado que algunas de ellas pudieron haber provocado intencionalmente algunos incendios.

Esa psicosis ambiental no deja hacer nada. Yo no quiero acabar con el medio ambiente. Yo quiero salvar a Brasil”, declaró el mandatario de ultraderecha, que preconiza la apertura de reservas indígenas y de zonas protegidas a actividades agropecuarias y a la minería.

En Salvador, donde se realizó una conferencia internacional sobre el cambio climático, un alto funcionario brasileño sostuvo que Brasil tiene un uso racional de la tierra y cumple con las disposiciones del Acuerdo de París contra el calentamiento global. “Le estamos enseñando al mundo cómo producir... En todo el mundo, el promedio del uso de la tierra para la agricultura supera el 50%. Nosotros solo usamos el 29%”, afirmó el secretario de Relaciones Internacionales del ministerio de Medio Ambiente, Roberto Castelo, abucheado por grupos ambientalistas.

- Un “paria ambiental” - El poderoso sector del agronegocio, que dio un apoyo clave a Bolsonaro en las elecciones de 2018, empieza a preocuparse por las consecuencias que podría tener un aislamiento de Brasil en temas ambientales.

También los gobernadores de los estados amazónicos de Brasil criticaron al gobierno por posturas que llevaron a la suspensión de recursos de Noruega y Alemania para un fondo de preservación de la selva tropical. “Esta semana dos grandes medios de la prensa alemana esbozaron la idea de que ya era hora de empezar a boicotear los productos brasileños” y que eso ocurra “es una cuestión de tiempo”, dijo al diario Valor el presidente de la Asociación Brasileña del Agronegocio (ABAG), Marcello Brito.

La pregunta es: ¿a quién le interesa transformar a Brasil en un paria ambiental?”, agregó, antes de esbozar una respuesta: “Nosotros no podemos transformar al presidente de la República. Lo que nuestro sector puede hacer es trabajar, de forma unísona, para tratar de revertir los daños un máximo posible”.