30/11/2022
12:27 AM

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Zonas de alta plusvalía están fuera de subsidio eléctrico en Honduras

Unos 700,000 abonados de la Enee ya gozan de energía gratis como prometió el Gobierno. Esto significa L216 millones al mes adicionales para el sector comercial.

San Pedro Sula, Honduras.

Unos 700,000 abonados de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), cuyo consumo mensual es menor a 150 kilovatio hora (kWh), comenzaron a gozar desde este mes el beneficio de energía gratis que anunció la presidenta Xiomara Castro de Zelaya en su discurso de toma de posesión.

La población beneficiada equivale a un 54% de los 1.3 millones de usuarios anunciados de manera inicial, pero que posteriormente el Gobierno redujo al descartar a los consumidores de tal rango en zonas de alta plusvalía.

El impacto para los clientes del sector comercial, que a 2021 superaban los 126,000 abonados, significará un cargo adicional a la factual mensual actual de 1,700.89 lempiras, en promedio, equivalente al 31% a su factura actual, es decir, que representa L216 millones, según cálculos.

“De esos 700,000 abonados, más bien debería hacerse otra revisión y ver quién califica y quién no, porque algunas personas de clase media, con capacidad adquisitiva, les han dado el subsidio, y hay gente en San Pedro Sula, por ejemplo, con condiciones económicas difíciles y que no califican; pero aquí el calor apremia y merecen un subsidio”, dijo Samuel Rodríguez, ingeniero electricista y agente productor de energía renovable.

La aplicación del subsidio ha generado controversia en diversos sectores de la sociedad hondureña.

En redes sociales, una gran cantidad de abonados propietarios de pulperías, minisúperes, barberías, lavanderías y otros negocios, y que están dentro del sector comercial, han cuestionado los incrementos reflejados en sus facturas como parte del aporte para energía gratis.

“Se suponía que el cobro de ese subsidio era para empresas. Yo no soy empresaria, ni millonaria. Así tampoco se puede, trabajar para mantener a otros”, comentó Sara Cruz Midence, emprendedora y maestra de ballet.

Sumado a factores externos como el aumento en el precio del petróleo de referencia en Estados Unidos (WTI) y la interrupción en las cadenas internacionales de valor, analistas estiman que el subsidio cruzado influirá en incrementos importantes de la inflación en la economía hondureña y por ende, afectará el bolsillo de la población.

“Hay mucha inconformidad, porque no es la manera correcta. No se puede quitar la comida a alguien que le cuesta y que trabaja para obtenerla, solo para cumplir una promesa de campaña. Es saludar con sombrero ajeno, porque lo que el Gobierno tenía que hacer primero es recuperar la Enee y de allí entregar dicho beneficio”, consideró el ingeniero Rodríguez.

El entrevistado agregó que, entre otros factores, el cargo de ese subsidio no supone ningún incentivo para el sector comercial, “si tampoco van a descontarlo del impuesto sobre la renta (ISR) o van a buscar un crédito fiscal. No hay nada, solo dijeron ‘paguen’, pero ¿a cuenta de qué?”.

Abonados del sector residencial, a quienes no se les aplicó el cobro para dar energía gratis a los 700,000 clientes, reportaron incrementos al total que deben pagar en sus facturas de energía que recibieron este mes.

Al respecto, Rodríguez explicó que la Empresa Energía Honduras (EEH) “ha hecho inspecciones y si a usted le encuentra el medidor viejo de esos analógicos que parecen relojes, porque la EEH no ha cambiado todos los medidores, y ese medidor no tiene el sello, le echan la culpa a usted de dañarlo y le cargan una multa de 24 meses o tal vez le estaban promediando su factura y ahora le cobran la energía real”.

Propuestas

En criterio de Rafael Medina, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), “el subsidio tiene muy buenas intenciones; sin embargo, pensamos que en primera instancia debe ser focalizado, no ser otorgado de forma indiscriminada a todas aquellas personas que consumen menos de 150 kWh. Habrá alguna cantidad de personas que pueden pagar esa cantidad de energía eléctrica”.

Zonas de alta plusvalía están fuera de subsidio eléctrico en Honduras

En segunda instancia, agregó Medina, “no estamos de acuerdo en un subsidio cruzado, o sea, que un consumidor pague lo que otro consume. Lo que creemos que debe suceder en estos momentos es que debió haber sido pagado en su totalidad por Finanzas, con los recursos que todos aportamos con los impuestos que todos pagamos”.

Según el director ejecutivo de la CCIT, el subsidio cruzado significará para las empresas mayores costos de producción y pérdida de competitividad.

Un punto de vista similar compartió Adalid Irías, presidente de la Asociación para la Defensa de la Canasta Básica de Honduras (Adecabah), quien advirtió que este tipo de medidas pasarán factura a mediano plazo a la población hondureña. “Del mismo cuero salen las correas, ya que un sector es beneficiado mientras otro es perjudicado”.

El asesor en energía Kevin Rodriguez Castillo recomendó una “correcta socialización”, que incluya a las instituciones técnicas como la Secretaría de Energía, Enee y su sindicato, cámaras de comercio, la Asociación Nacional de Industriales (Andi), el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y otros sectores, para que “la medida tenga éxito y sea sostenible”.

El especialista alertó que, debido a la situación financiera crítica, el Estado tampoco podrá subsidiar “por mucho tiempo” a los abonados de la Enee.

También Ángel Leodán Hernández, miembro del sindicato de trabajadores de la estatal eléctrica (Stenee), consideró que el subsidio cruzado debe ser focalizado a aquellos clientes que “realmente sí lo necesitan”.

Para tener este beneficio, el Ejecutivo envió en febrero pasado al Congreso Nacional un proyecto para reformar el artículo 18 de la Ley General de la Industria Eléctrica (LGIE), vigente desde mayo de 2014, aunque aún no está aplicada en su totalidad.

Tal artículo impedía que el Estado aplicara una carga a otros consumidores que no fueran los subsidiados, y ahora puede cargar los subsidios de consumidores de bajos ingresos a otra categoría de clientes de energía.

“Esto no es nuevo. Ya en la ley del subsector eléctrico de 1994 había un subsidio cruzado, es decir, altos consumidores ayudaban a que los de menor consumo pagaran menos en el precio de energía”, recordó Hernández.