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Un hospital pequeño para más de 250,000 habitantes en Ocotepeque

  • 05 diciembre 2016 /

El Hospital de San Marcos, en medio de limitaciones, aspira a ofrecer más servicios médicos para evitar que los hondureños viajen a El Salvador.

Ocotepeque, Honduras.

El hospital de San Marcos, Ocotepeque, logró este año el segundo lugar en todo el país por administrar bien los medicamentos, el personal y prestar un buen servicio a los pacientes; sin embargo, lo que ofrece no es suficiente para cubrir todas las necesidades que demandan los habitantes de la zona fronteriza.

Este hospital, que figura en la categoría básica del sistema público de salud de Honduras, es pequeño frente a los vecinos de El Salvador y carece de especialistas, tecnología y medicamentos para tratar las enfermedades más graves que sufren los hondureños de esa zona que por décadas han recibido ayuda gubernamental a cuentagotas.

Durante más de 10 años, este hospital (fundado en la década de 1990) permaneció en el abandono y hasta hace dos años el actual Gobierno puso nuevamente los ojos en él dado a la importancia que representa para los pacientes de todo Ocotepeque (con una población de 151,516 habitantes), sur de Lempira y sur de Copán.

“Aquí me dan las medicinas. Voy a los centros de salud por otras enfermedades y cuando estoy mal vengo a este hospital”, dijo Martha Lidia Rodríguez, una mujer de Guarita, Lempira, que cargaba una hija de un año. Periodistas de LA PRENSA recién visitaron este hospital fronterizo y lograron constatar que sus pasillos y salas se encuentran ordenadas e higiénicas, observaron que los pacientes son atendidos con respeto y vieron que los anaqueles del almacén están abastecidos de medicamentos.

Foto: La Prensa

Una imgen del centro hospitalario.

No obstante, el hospital no cubre las necesidades de todos los pacientes, solo ofrece los servicios básicos de ortopedia, medicina interna, cirugía, ginecología y pediatría.

En los últimos meses, la administración ha agregado a la oferta la rama de dermatología.

Dado a que el hospital solo cuenta con una oferta básica, muchos hondureños prefieren asistir a los hospitales de El Salvador.

Optimizan recursos. Doris Leticia Gutiérrez, directora del hospital desde abril de 2013, se ha propuesto, con su equipo de trabajo, transformar este centro médico para que menos hondureños se vean obligados a viajar a El Salvador.

“Hemos implementado el sistema de gestión hospitalaria y somos uno de los seis hospitales del país que tiene apoyo de la Iniciativa Salud Mesoamérica financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)”, dijo.

Dato

La nueva administración, bajo la dirección de la doctora Doris Gutiérrez, incorporó el servicio de bacteriología y otros que nunca había habido en más de 20 años de funcionamiento. El almacén está abastacido entre un 85% y 95%.

Por ser favorecido por la Iniciativa Salud Mesoamérica, según Gutiérrez, la administración del hospital mantiene rigurosos controles.

“Nosotros aquí jamás le pedimos al paciente que compre guantes o jeringas. Optimizamos los medicamentos y el abastecimiento anda entre el 85% y 95%”, dijo.

Dentro de poco, la administración comenzará la construcción de dos salas de ortopedia (una de hombres y una de mujeres) con dinero recaudado en una maratón. Por ahora, la carencia de espacio obliga a las personas con problemas muscoloesqueléticos a compartir un módulo con los pacientes de cirugía.

Con el apoyo de la primera dama, Ana García de Hernández, la administración del hospital comenzó ya la edificación de una sala de neonatología. Gutiérrez comentó que se han visto presionados a abrir una sala de neonatología en vista de que en este pequeño hospital atienden unos 300 partos al mes, en otras palabras, aquí nacen por lo menos 3,600 niños al año.

La nueva directora, con ayuda de diputados, el alcalde y la cooperación de Taiwán, repararon el techo del hospital. Por mucho tiempo, antes de 2013, el agua de las lluvias se filtraba en el interior de las salas y pasillos.

“Comparados con otros hospitales, tenemos muchas debilidades y muchas cosas que mejorar, pero estoy recibiendo apoyo de la ministra y el Presidente para mejorar y hacer lo que no habían hecho antes”, dijo Gutiérrez.

Este hospital, por encontrarse distante de las grandes ciudades, enfrenta un problema muy grave: los especialistas no quieren trabajar aquí. En San Marcos no hay hospitales privados adonde ellos puedan tener un segundo empleo para obtener mayores ingresos económicos.