Más de 44 mil hondureños se conviertieron en indocumentados luego de que el gobierno de Donald Trump decidiera ponerle fin al Programa de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) que les otorgaba vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos desde 1999.
El TPS por sí solo no otorga posibilidades de aquisición de la residencia permanente o la ciudadanía pero, según abogados estadounidenses, los hondureños tienen dos 'tablas de salvación' para continuar viviendo en el país del norte.
De acuerdo al abogado de inmigración Wilfredo Allen, consultado por El Nuevo Herald.com, estas dos opciones son: obtener una llamada de certificación del Departamento de Trabajo o una petición de residencia presentada por un cónyuge o un hijo ciudadanos de Estados Unidos.
Estas dos opciones son complejas, prolongadas y en algunos casos costosas pero pueden ser un camino seguro para obtener una residencia de acuerdo al abogado Allen.
La certificación de Departamento de Trabajo
Para obtener esta certificación hay una serie de condiciones que cumplir: la empresa tiene que presentar una petición al Departamento de Trabajo, luego este debe determinar si el inmigrante es el mejor candidato para el puesto y, por último, si la compañía cuenta con los recursos económicos necesarios para pagarle.
Al pasar satisfactoriamente esta etapa el candidato puede solicitar una tarjeta verde o 'green card'.
Petición de residencia por un cónyuge o hijo estadounidense
Esta petición debe ser realizada por personas mayores de 21 años y se hace a través una forma disponible en el sitio uscis.gov
Los familiares para los que un ciudadano estadounidense puede realizar la petición de la green card comprenden un cónyuge, hijos solteros menores de 21 años, hijos e hijas casados mayores de 21 años, padres, hermanos y prometidos que residen fuera de USA.
En el portal de USCIS se especifica que si el familliar ya está en los Estados Unidos legalmente, puede solicitar un ajuste de estatus para convertirse en un residente permanente legal.
Se recomienda a todos los hondureños acudir inmediatamente a un abogado de inmigración para ampliar la información y recibir la ayuda pertinente para lograr la estadía legal en el país del norte.
El gobierno de Estados Unidos ha otorgado 18 meses para que los hondureños puedan solucionar su estatus legal en el país o retornar a Honduras.