La Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional emitió una guía informativa dirigida a los hondureños amparados al Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, con una serie de recomendaciones sobre lo que deben hacer y evitar tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos.
El documento, elaborado por la Cancillería de Honduras y la Embajada de Honduras en Estados Unidos, advierte como fecha clave que el permiso de trabajo, conocido como EAD, basado en TPS “ya no es válido después del 9 de febrero”.
La institución recomienda que, si la persona tiene otra solicitud migratoria en trámite, como asilo o ajuste de estatus, consulte con un abogado cuál documento la autoriza legalmente a trabajar.
La guía, presentada como información general y no como sustituto de asesoría legal, busca orientar a la comunidad hondureña en siete áreas: búsqueda de abogado, documentos personales, otras vías para regularizar estatus, permiso de trabajo, prevención de estafas, plan familiar y pasos a seguir en caso de ser detenido por autoridades migratorias.
Uno de los primeros llamados de Cancillería es buscar un abogado de inmigración con licencia o una organización reconocida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
También menciona opciones gratuitas o de bajo costo como Carecen, ACLU, NDLON y la Alianza Nacional TPS, además de recomendar a los hondureños acudir a iglesias, consulados o llamar a la línea de apoyo habilitada en Estados Unidos: (470) 751-9077.
La institución advierte, al mismo tiempo, que los migrantes no deben pagar a “notarios”, “tramitadores” ni personas que se anuncian en redes sociales prometiendo arreglar casos migratorios. “Si alguien le dice ‘yo tengo contacto en migración’ o ‘le aseguro la residencia en tres meses’, es estafa”, señala el documento.
Ordenar documentos
Otra de las recomendaciones centrales es mantener vigente el pasaporte hondureño y guardar copias físicas y digitales de permisos de trabajo, recibos del TPS y aprobaciones anteriores, aunque ya estén vencidas. Cancillería recalca que esos documentos pueden servir como prueba de permanencia en Estados Unidos durante años.
La guía también pide reunir evidencias de residencia, como recibos de luz, contratos de renta, declaraciones de impuestos, documentos escolares de los hijos y registros médicos. Si la persona cambió de domicilio, debe actualizar su dirección ante USCIS mediante el formulario AR-11, un trámite gratuito.
En el caso de hondureños pensionados, Cancillería recomienda asesorarse con un contador público autorizado para conocer cómo podrían recibir su pensión en Honduras antes de tomar una decisión de retorno.
Revisar otras salidas migratorias
El documento insiste en que el TPS no necesariamente es la única vía para regularizar la situación migratoria. Por eso recomienda consultar con un abogado sobre opciones como residencia permanente si la persona está casada con un ciudadano estadounidense, petición familiar por hijos ciudadanos mayores de 21 años, visa de trabajo por medio de una empresa o asilo si existen razones de seguridad que impidan regresar a Honduras.
También menciona el caso de personas que alguna vez ingresaron a Estados Unidos con “Advance Parole”, una autorización de viaje que podría abrir otras posibilidades migratorias dependiendo del caso.
Sin embargo, Cancillería advierte que no se deben presentar solicitudes ante USCIS sin revisión legal, mentir en formularios ni enviar trámites “solo para ganar tiempo” si no existe una base real, porque eso podría perjudicar el caso e incluso activar procesos de deportación.
Trabajo y permiso vencido
Sobre el empleo, la guía es clara: el permiso de trabajo basado en TPS deja de ser válido después del 9 de febrero. Por eso, quienes tengan otros procesos migratorios en marcha deben verificar si cuentan con un documento válido que les permita trabajar por otra vía.
La Cancillería recomienda hablar con los empleadores, especialmente en casos de trabajadores que llevan años en una empresa, ya que algunos patronos podrían explorar alternativas como visas laborales.
No obstante, advierte que no se debe seguir trabajando con un permiso vencido, comprar documentos falsos, usar números de Seguro Social fraudulentos ni dejar de pagar impuestos. Según la guía, los talones de pago y el cumplimiento tributario pueden ser importantes para futuras gestiones migratorias.
Plan familiar y derechos ante una detención
El documento también llama a las familias hondureñas a prepararse ante cualquier emergencia. Entre las recomendaciones figuran dejar firmado un poder legal, definir por escrito quién cuidaría a hijos menores ciudadanos estadounidenses, permitir que un familiar de confianza tenga acceso a cuentas bancarias y tramitar el pasaporte estadounidense de los niños en caso de que deban viajar.
Cancillería advierte que no se debe vender una casa o un vehículo de forma precipitada por miedo, ni firmar una salida voluntaria sin que un abogado revise el caso. También pide no salir de Estados Unidos sin permiso oficial, porque la persona podría no ser autorizada a regresar.
En caso de ser detenido o abordado por autoridades, la guía recuerda que los migrantes tienen derecho a guardar silencio y a pedir hablar con un abogado. También recomienda solicitar una orden firmada por un juez antes de abrir la puerta a un oficial, memorizar el número del abogado y de un familiar, y llamar al consulado hondureño.
Entre las acciones que deben evitarse, Cancillería menciona firmar documentos sin asesoría legal, mentir a oficiales, correr, resistirse o dar información sobre familiares o amigos sin documentos.
Líneas de apoyo
La Cancillería habilitó varias líneas telefónicas y contactos de WhatsApp para orientar a la comunidad hondureña. Entre los números telefónicos figuran: +504 8804-0477, +504 8804-0572, +504 8804-0853, +504 8804-0936 y +504 8804-1552.
También están disponibles los WhatsApp: +504 8804-3509, +504 8804-4168, +504 8804-4354, +504 8804-4388 y +504 8804-1633.
La guía concluye con un llamado a compartir la información con familiares y otros hondureños en Estados Unidos para evitar desinformación, fraudes y decisiones apresuradas en medio de la incertidumbre migratoria.