La mesa tripartita encargada de negociar el nuevo salario mínimo en Honduras realizó este viernes su tercera reunión, sin que hasta el momento se haya alcanzado un acuerdo entre representantes del Gobierno, el sector empresarial y las centrales obreras.
El proceso busca definir el ajuste salarial que regirá en 2026, en medio de un retraso en la instalación de la comisión responsable de establecer los nuevos montos para los distintos sectores productivos.
Tras el encuentro, Daniel Durón, secretario de la Central General de Trabajadores (CGT), reconoció que las conversaciones aún no registran avances concretos.
“Hay que ser sincero, no ha habido avance. Uno no puede decir cosas que no han sucedido”, expresó.
Durón explicó que durante la reunión el sector privado solicitó más tiempo para continuar con el análisis de las propuestas presentadas.
“El sector privado pidió un tiempo más para la próxima semana. El sector laboral ya tiene una propuesta. Hay una contrapropuesta que no se acepta”, indicó.
El dirigente sindical señaló que esperan lograr una definición en los próximos días, ya que la discusión se ha extendido por varias semanas.
“Esperamos que la próxima semana ya tengamos una decisión sobre este tema, porque ya es demasiado tiempo”, afirmó.
Durón también sostuvo que la propuesta de los trabajadores parte de la necesidad de que el ajuste salarial no sea inferior al actual, tomando en cuenta el aumento en el costo de vida.
“No puede ir menos de lo que tenemos. Aceptar menos de lo que tenemos es aceptar que la canasta básica ha bajado de precio, que no hay incremento a los combustibles o a los productos de primera necesidad. Eso no se puede aceptar”, sostuvo.
Factores en debate
Por su parte, Fernando García, representante del sector empresarial, señaló que en la negociación también se deben analizar factores económicos que afectan la productividad y el crecimiento.
“Tenemos crecimiento casi nulo y diferentes situaciones que están afectando la productividad y la generación de riqueza, y todo eso se tiene que analizar”, manifestó.
García indicó que el sector privado mantiene la disposición de continuar dialogando para alcanzar un consenso.
“La negociación sigue, no está en un punto muerto. Vamos a seguir negociando y esperamos que se llegue a un acuerdo”, afirmó.
El representante empresarial agregó que el objetivo es proteger los empleos existentes y evitar que decisiones apresuradas afecten la estabilidad de las empresas.
“Para que todo esto ocurra tienen que haber empresas; no pueden cerrar las empresas porque eso sería el cierre de los empleos también”, advirtió.
Las partes acordaron retomar las conversaciones la próxima semana, con la expectativa de alcanzar un consenso. De no lograrse un acuerdo, la ley establece que el Gobierno puede fijar el nuevo salario mínimo de forma unilateral.