Catherine Pognat, embajadora de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Honduras, fue condecorada este miércoles por el Gobierno hondureño con la Orden Francisco Morazán en el grado de Gran Oficial, en reconocimiento a su trayectoria diplomática y al trabajo realizado durante su misión en el país.
La distinción fue entregada por la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional durante una ceremonia en la que participaron representantes del cuerpo diplomático, funcionarios e invitados especiales.
Durante el acto, la canciller Mireya Agüero destacó la labor desempeñada por Pognat en el fortalecimiento de la institucionalidad democrática de Honduras, especialmente en momentos que calificó como relevantes para la historia reciente del país.
Al recibir el reconocimiento, la diplomática expresó que la condecoración representa uno de los mayores honores que podía recibir al concluir su misión.
“La Orden Francisco Morazán en el grado de Gran Oficial, para mí, es el gesto más generoso que este país, al que he llegado a querer profundamente, podría haberme ofrecido en el momento de la despedida”, manifestó Pognat.
Pognat también agradeció al Gobierno y al pueblo hondureño por el reconocimiento, señalando que llevará ese gesto “en el corazón” al finalizar su gestión diplomática en el país.
“Esta condecoración no es mía, es de las personas que me acompañaron todos los días en esta misión. Es del equipo de la Oficina de la OEA en Honduras, funcionarios comprometidos, dedicados, que trabajan muchas veces en silencio”, expresó la representante de la OEA.
Asimismo, la diplomática compartió un mensaje de despedida en el que resaltó las cualidades de Honduras y el cariño que desarrolló por el país durante su permanencia.
“Me voy con la certeza de que Honduras tiene todo lo que necesita para ser grande. Me llevo el olor del café de Marcala, el azul del mar Caribe desde Tela, la calidez de la gente de Gracias y los ojos de cada persona a la que tuve el honor de servir”, concluyó.