Tegucigalpa, Honduras

Un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Privación Definitiva del Dominio de Bienes de Origen Ilícito presentó ayer el cuerpo de abogados de la familia Rosenthal.

La acción fue interpuesta por el abogado Óscar Cálix, ante la secretaría de la Sala de lo Constitucional.

A criterio del abogado esta ley violenta garantías individuales, puesto que permite la privación de bienes sin que la persona haya sido declarada culpable en un tribunal.

“Invocamos ante la Sala de lo Constitucional que declare ha lugar la inconstitucionalidad de ciertos artículos de la Ley de privación de dominio”, dijo Cálix, al detallar que el recurso es en contra de lo contenido en los artículos 5, 6, 7, 33, 37, 49, 56 y 57. “Estos artículos violentan lo que es el derecho a la defensa en virtud de que en los mismos se contiene que el único que puede solicitar el aseguramiento y desaseguramiento de un bien es el Ministerio Público, o sea, no hay una contraparte”, explicó.

Asegurados

Recordó que en este momento procesal están asegurados bienes de la familia Rosenthal que no fueron designados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac), y que él, como representante legal no puede solicitar “ni siquiera una audiencia para que se desaseguren bienes de mi representado, puesto que la ley así lo manda”.

Explicó que el juez de privación de dominio se ciñe únicamente a lo que le pide el Ministerio Público “es decir que si el Ministerio Público le llegara a pedir que asegurara la Corte Suprema de Justicia, el juez tendrá que ordenar que se asegure”. Expresó que la ley obliga al perjudicado a acreditar que los bienes los adquirió de forma lícita, cuando la Constitución dice que la buena fe se presume y la mala fe se tiene que acreditar.

En ese sentido es el Ministerio Público quien debiera comprobar que los bienes se adquirieron con dinero ilícito, dijo Cálix. “Tiene que esperar que el fiscal solicite al juzgado audiencia para el desaseguramiento de bienes y eso no es posible”.

El pasado 7 de octubre el departamento del Tesoro de Estados Unidos designó a los Rosenthal como lavadores de activos. Un día antes fue capturado en Miami, el empresario Yankel Rosenthal.