La rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), Julieta Castellanos, fustigó ayer a la Policía Nacional por este nuevo extravío de armas de una sede de investigación policial y exigió a las autoridades de Seguridad a dar con los responsables de este nuevo escándalo de corrupción.
Castellanos cuestionó que nadie puede sacar un lote de 700 armas sin que pueda ser detectado, porque regularmente en esos sitios hay estricta vigilancia, controles y eso no es posible que pase si no es con la autorización de quien dio la orden.
“Si la Policía no va a poder investigar cómo esas armas se perdieron, imagínese si investigará otras cosas, entonces la primera credibilidad que la Policía debe restablecer es dar con esas armas e investigar quién las sustrajo”, afirmó.
Castellanos agregó que si las autoridades policiales no investigan eso, “los aplazaríamos porque ahí tienen el cuerpo de investigación”.
Dijo que probablemente esas armas fueron contrabandeadas o probablemente para armar bandas de sicarios.
“Lo que uno se imagina: a uno cuando va a una oficina le registran hasta el bolso, entonces cómo fue posible que salieran tantas armas y que no se dieran cuenta quienes las custodiaban, eso no es una sustracción, ese es un acto de sacar un cargamento con una orden o una autorización verbal”, apuntó.
La rectora universitaria reiteró que la Policía Nacional está obligada como institución a investigar y dar cuenta de este caso a los hondureños.