El Ministerio Público presentó un requerimiento fiscal por el delito de lavado de activos contra el expolicía Juan Manuel Ávila Meza, quien anteriormente fue condenado por la justicia de Estados Unidos a 12 años de prisión por su participación en una conspiración para traficar drogas.
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía, las investigaciones establecen que el exagente no logró justificar el origen de 13,943,602.35 lempiras, fondos que habrían sido manejados a través de sus cuentas bancarias y que fueron identificados tras un análisis de su información financiera y patrimonial.
Según el informe financiero elaborado durante el proceso investigativo, Ávila Meza realizó diversas adquisiciones de bienes entre los años 2012 y 2016.
Aunque, según testimonios recopilados durante la investigación, algunas de esas propiedades habrían sido adquiridas por montos máximos de 200 mil lempiras, los estados de cuenta revelan que el valor total de terrenos y mejoras supera los 9,640,000 lempiras.
Las autoridades también identificaron un inmueble ubicado en un edificio de Tegucigalpa que fue adquirido por el exoficial el 31 de marzo de 2012 mediante un crédito y que terminó de pagar en 2015. El valor de esta propiedad asciende a más de 43,862 dólares, equivalente en ese momento a 874,051.35 lempiras, dinero cuyo origen o procedencia no ha podido ser justificado.
Además, el análisis financiero permitió detectar movimientos bancarios considerados atípicos, entre ellos dos depósitos que superan los dos millones de lempiras y que, según las autoridades, no cuentan con una explicación clara sobre su origen.
La investigación también describe que Ávila Meza declaró ser propietario de varios vehículos cuyo valor total supera los 1.3 millones de lempiras.
Con base en estos hallazgos, el Ministerio Público sostiene que existe una incongruencia entre los ingresos reportados por el exfuncionario y el patrimonio que logró acumular, por lo que se procedió a presentar el requerimiento fiscal por el delito de lavado de activos.