La Secretaría de Seguridad informó este viernes la intervención administrativa y operativa de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco), tras el asesinato de cinco agentes policiales durante un operativo realizado en el sector de Corinto, Omoa, departamento de Cortés.
El anuncio fue realizado en conferencia de prensa por el ministro de Seguridad, Gerzón Velásquez, junto a altos mandos de la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público, quienes indicaron que la medida busca revisar procedimientos internos y fortalecer los mecanismos de supervisión dentro de la unidad policial.
El comisionado Wilber Mayes Ríos explicó que la intervención tiene como objetivo “garantizar la transparencia y la responsabilidad profesional” dentro de la Dipampco, luego de los hechos violentos que dejaron consternación a nivel nacional.
Asimismo, las autoridades confirmaron la creación de una comisión especial encargada de coordinar y supervisar el proceso de intervención, así como de evaluar las actuaciones operativas y administrativas de la dependencia policial.
La comisión estará integrada por el subsecretario de Estado de Asuntos Institucionales, el inspector general de la Policía Nacional, el director de Inteligencia Policial, el rector de la Universidad Nacional de la Policía de Honduras y el director de Asuntos Interinstitucionales Comunitarios.
Hasta el momento, las investigaciones sobre el asesinato de los cinco agentes continúan en desarrollo.
Infructuoso operativo
El enfrentamiento se produjo cuando los cinco agentes de la Dipampco intentaban capturar a un presunto miembro de una estructura vinculada al narcotráfico, explicó una fuente policial.
Detalló que los cuerpos fueron localizados horas después en una zona montañosa, tras haber sido “sometidos y privados de la libertad” por integrantes del grupo delictivo, sin precisar si hay otras personas fallecidas.
Equipos de Medicina Forense realizan el levantamiento de los cuerpos para su posterior identificación, precisó.
Este hecho constituye la segunda masacre registrada este jueves en Honduras, país que reporta un promedio diario de entre 10 y 12 homicidios, según cifras oficiales.
El portavoz del Ministerio Público (Fiscalía), Yuri Mora, confirmó la muerte hoy de al menos 19 personas por hombres armados, vestidos con uniformes policiales, en una finca en el departamento de Colón, en el Caribe hondureño, una región afectada por el narcotráfico y un conflicto agrario que deja unos 200 muertos en las últimas décadas.
"El primer equipo lleva ya el reconocimiento de 13 fallecidos y el segundo equipo lleva un conteo de seis personas. Estamos hablando entonces de 19 cuerpos hasta el momento", dijo Mora a periodistas.
La matanza ocurrió en la madrugada en la aldea Rigores, en el municipio de Trujillo (Colón), cuando las víctimas se preparaban para trabajar en una plantación de palma africana y fueron emboscadas por el grupo armado.
El portavoz de la Fiscalía hondureña advirtió que el número de fallecidos podría elevarse, ya que los peritos forenses "continúan trabajando" en Trujillo.