El comisario Edwin Elixcenover Euceda Barahona está identificado por la Policía Nacional como uno de los 13 miembros de la banda que asesinó a los cinco agentes de la Dirección Policial Anti maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).
El portavoz de la Policía Nacional, Wilmer Mayes, informó que exoficial sería parte de la estructura criminal y que fue separado de la institución por actos irregulares y reñidos con la ley.
Euceda Barahona aparece en un afiche que la Policía Nacional de Honduras publicó con los rostros y los nombres de los 13 integrantes de la estructura criminal que asesinó a cinco policías en Corinto.
Este viernes, Euceda declaró a medios de comunicación que él se encontraba en una finca de palma africana junto a su familia cuando ocurrió el ataque armado contra los agentes de la Dipampco. Negó la acusación en su contra y dijo que espera que autoridades indaguen y aclaren su situación.
Los agentes antiextorsión fueron identificados como: subcomisario Lester Josué Amador Herrera y los policías Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Leonel Alejandro Valdez Núñez, Nels Makley Eguigure Benavidez y Emerson Josué Canales Fúnez.
En un video se observa que los policías que andan con indumentaria y chalecos de la Dipampco ingresan a una casa y afuera dejan un carro color blanco.
Para ingresar los agentes rompieron por la fuerza la seguridad de un portón y según confirmó el Ministerio Público en el operativo no andaban fiscales.
El caso está siendo investigados por las autoridades de la Policía Nacional que decidieron suspender al director, subdirector y jefe de operaciones de la Dipampco.
El oficial de la policía y los agentes que ingresaron a la casa fueron asesinados y luego de varias horas un contingente que se desplazó a la zona los encontraron descuartizados.
Según se conoció el allanamiento fue ilegal , pues no tenían orden de un juzgado y se investiga de quienes recibieron la orden para llegar al lugar donde desconocen si iban a capturar a alguien, pues tampoco había orden de aprehensión.
Como cabecilla de la banda identifican a Heber Noé Argueta Zavala y se segundo al mando aparece Cruz Antonio Sierra Argueta, quienes según la información policial se dedican al trafico de drogas, personas así como de armas y tienen nexos con grupos de narcotraficantes en Guatemala y México.
Edwin Elixcenover Euceda Barahona, estando activo como comisario en la Policía Nacional fue capturado en la operación Chakal el 26 de noviembre de 2020 en una operación de la Unidad Contra la Trata junto a la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO), Unidad de Operaciones Especiales (OPE-MP), Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y Unidad Trasnacional de Investigación Criminal (UTIC).
En el 2023 el comisario Euceda Barahona fue condenado a 5 años de prisión por el delito de tráfico de personas agravado, luego de que la fiscalía presentará las pruebas en un juicio oral y publico. Actualmente ya había logrado su libertad, al conmutar la pena.
La operación Chakal involucró a cabecillas e integrantes de una de las redes transnacionales más grandes de tráfico ilícito de personas que operaba en la región.
La primera sentencia de ese caso fue lograda en octubre de 2022 en contra de 13 cabecillas e integrantes de este grupo criminal, siendo condenados a seis años de reclusión Gustavo Adolfo Cárdenas Sagastizado, Luis Fernando Sagastizado, Carlos Alberto Cruz Martínez, Elmer Yamil García López, Jimmy Josué Rogel, Elder Mauricio Peña, Roger Eduardo Palma Pérez, Oscar Armando Andrade Espinal, José Jonathan Santos, José Antonio Marcia Estrada, Kendry Ronidey Estrada Pastrana y Juan Alberto Morazán Suárez (Clase I de policía).
Los policías y los miembros de la estructura dedicada al trafico de personas estaba siendo investigada desde 2013, y de determinó que la red operaba en Honduras, Guatemala, Costa Rica y Panamá, ejerciendo sus actividades a través de comunicaciones telefónicas y desplazamientos en la región, percibiendo por el traslado de cada persona valores entre ocho mil y doce mil dólares, pagos que se efectuaban vía transferencias bancarias o entrega de vehículos automotores, lanchas o remesas.
Según los expedientes los migrantes recibidos en Honduras eran de nacionalidad cubana, nicaragüense, transcontinentales y compatriotas, identificándose que varios de los condenados los esperaban en la frontera de Guasaule, luego eran trasladados en transporte público o vehículos particulares a Choluteca, donde pernoctaban.
Posteriormente eran llevados hasta Tegucigalpa, donde les conseguían hospedaje; de la capital partían hasta la frontera de Honduras con Guatemala, situada en la aldea de Corinto, Omoa, Cortés, donde eran recibidos por otros integrantes de la red para llevarlos hasta Estados Unidos.
Además de las capturas en el 2020 fueron asegurados 29 bienes de origen ilícito, de los cuales 10 corresponden a bienes inmuebles, una sociedad mercantil y 18 vehículos.