Tegucigalpa.

Los médicos del Hospital Escuela de Tegucigalpa manifestaron este miércoles su apoyo al doctor Osmin Tomar, quien presuntamente fue destituido de su cargo como director de este centro hospitalario.

El doctor Tovar ha denunciado la falta de insumos y equipo de bioseguridad para los médicos y enfermeras del Hospital Escuela, centro que no cuenta con presupuesto para COVID-19.

Asimismo, la supuesta destitución se dio horas después de que Omar Rivera, veedor social del Foro Nacional de Convergencia (Fonac), denunciara que el Hospital Escuela tiene 50 camas vacías, pese a una saturación de pacientes.



Es en ese sentido que los médicos del principal centro asistencial de Tegucigalpa se pronunciaron este miércoles mostrando su respaldo al doctor Tovar.

Cabe mencionar que en horas del mediodía la ministra de Salud, Alba Consuelo Flores, dijo al noticiero Hoy Mismo que aún no hay una comunicación oficial sobre la destitución del doctor Osmin Tovar.

Pronunciamiento íntegro de los médicos del Hospital Escuela

El personal médico, enfermería y técnico del Hospital Escuela ante las noticias no oficiales que circulan en los diferentes medios de comunicación, relacionado a la intención de separar de se cargo al director del Hospital Escuela, doctor Osmin Tovar, los médicos de este centro asistencial nos pronunciamos de la siguiente manera:

1. Desde la declaratoria de emergencia por la pandemia del COVID-19, los médicos y autoridades de este centro hemos desarrollado un plan de contingencias en relación a la atención de los pacientes que acuden a este centro, que es el único centro de la capital con capacidad de dar atención de emergencia las 24 horas del día.

2. Por disposiciones de la Secretaría de Salud se definió en su momento que el Hospital Escuela, dadas sus características, no daría atención a pacientes afectados por COVID-19. Este centro se encargaría únicamente en dar respuesta a todas las otras patologías que día a día requieren atención, sin embargo, ante el enorme crecimiento de la pandemia y ante la demanda espontánea del hospital por esta condición, con el apoyo del comité internacional de la Cruz Roja, se designó un área para realizar el triage de pacientes y de esta forma poder derivarlos a los hospitales designados para la atención del COVID a aquellos pacientes que requieren atención por esta condición, de esta forma evitando el riesgo de contagio de los pacientes con COVID y de los pacientes que no lo padecen.

3. Ante el incremento de los casos y la necesidad de los manejos de los pacientes con condiciones especiales, pacientes renales, pacientes neuroquirúrgicos, pacientes politraumatizados, que por su complejidad solo pueden ser atendidos en este centro, se designó crear una unidad de 20 camas para el manejo de pacientes COVID que tienen estas condiciones médicas.

4. Para la puesta en marcha de esta sala se reasignó personal de las diferentes salsa y servicios, incluida la sala de atención de dengue que tanto daño ha provocado en nuestro país.

5. Desde el mes de marzo se giró mediante oficio a las autoridades la solicitud de insumos médicos, equipo de protección personal y personal hospitalario necesario para poder brindar atención a estos pacientes, sin que hasta el momento hayamos tenido una respueta que sea eficaz y oportuna.

El retiro por parte de la Universidad Nacional Autónoma de los médicos internos y del personal de enfermería de servicio social, que laboraban en la institución cumpliendo funciones en los diferentes servicios, ante la imposibilidad de brindarles equipo de protección personal que garantizara su seguridad, obligó al hospital a redistribuir el personal a fin de poder cubrir las diferentes salas de atención normal, haciendo imposible abrir espacios nuevos de atención por la falta de recursos.

6. Ante el incremento constante de casos de COVID-19 se definiió liberar los espacios reubicando pacientes y personal del tercer piso del hospital, en el cual normalmente funcionan la unidad de cuidados intensivos, la unidad de manejo de pacientes en diálisis, la unidad de pacientes quemados, y las salas de otorrinolaringología y de neurocirugía, de las cuales se dispuso trasladar sus pacientes y su personal a otros espacios a fin de liberar este espacio, de manera tal que si, y solo si, fuese necesario ante la incapacidad de la red sanitaria de dar respuesta a los pacientes con COVID, utilizar este espacio para poder brindar atención a los pacientes. Esto, por supuesto, a la espera de poder tener la dotación presupuestaria y de insumos necesaria para poder llevar a cabo esta atención.

7. Recibimos con asombro la noticia en los medios de comunicación en relación a un informe técnico que realizó el señor Omar Rivera, en su condicíon de veedor social, en el que se afirma que el hospital cuenta con las condiciones necesarias para la apertura de esta sala. Tomamos en cuenta que la atención de los pacientes requiere mucho más que la asignación de una cama hospitalaria, si no se cuenta con el personal médico, enfermeras, técnicos e insumos que garanticen la adecuada y oportuna atención de los mismos, es impoible brindar dicha atención, por lo cual de forma respetuosa solicitamos el informe en mención así como los criterios técnicos y los participantes de dicho informe, para poder nosotros brindarles una respuesta a sus dudas de forma adecuada y puntual.

Lamentamos las declaraciones vertidas en un medio de comunicación por parte del señor Canciller de la República en relación a disponer del área de espera del hospital para utilizar la misma para la atención de los pacientes con COVID, pues al parecer el equipo técnico que realizó la visita no pudo informarle al señor Canciller que en la actualidad, dada la remodelación para atender la sala de 20 pacientes, ese espacio lo ocupa la emergencia de cirugía donde se atienden los pacientes heridos y politraumatizados.

8. Recordamos a las autoridades que el abandono histórico del hospital generó una crisis sin precedentes en el año 2018, crisis que se ha podido sobrellevar gracias al compromiso y la labor sin descanso del personal de este hospital, que a pesar de no tener lo necesario, día con día se esfuerza con dar una respuesta a las demandas de salud de la población.

9. La conformación de un equipo médico de conducción, liderado por el doctor Tovar, y la oportuna participación de la Junta Interventora, así como de la ministra de coordinación de Gobierno, como representante del presidente de la República es lo que logró mantener una calma relativa en el hospital y ha permitido realizar las modificaciones estructurales que están en proceso necesarias para poder dar una respuesta a la demanta de atención de la población.

Por todo lo anteriormente descrito,

1. Rechazamos cualquier información maliciosa que pretenda denigrar, minimizar o desacreditar los esfuerzos realizados por el equipo y ratificamos nuestro respaldo incondicional al doctor Osmin Tovar.

2. Rechazamos la intención de sustituir la dirección del grupo de conducción sin existir motivos técnicos reales que justifiquen tal acción, ya que esto solo producirá un retraso de los procesos de transformación comenzados y generará un ambiente de confortación innecesario en la actual condición de emergencia.

3. Ratificamos nuestro respaldo a las decisiones tomadas por el doctor Tovar, quien además de ser médico especialista en Medicina Interna, es consultor de la OPS y de la misma Secretaría de Salud en el manejo de epidemias, y que además ha participado con éxito en otros países en el control de las mismas, por cuanto su criterio médico, técnico y científico es de un valor incalculable.

4. Exhortamos a las autoridades a realizar un acercamiento a nuestro hospital a fin de que puedan tener, de primera mano, las impresiones sobre la capacidad instalada y se puedan definir las acciones necesarias para poder enfrentar la situación de emergencia nacional que vivimos.

5. Ratificamos nuestro compromiso como médicos, enfermeras, técnicos, personal de aseo y personal de vigilancia de seguir brindando el mayor esfuerzo para dar respuesta a las necesidades de la población, pero basados en una planificación real, objetiva, técnica, académica y apegada a los principios y protocolos médicos correctamente validados que garanticen tanto el acceso como la seguridad de nuestros compatriotas.