San Pedro Sula, Honduras.

Más de 700 taxis y 400 buses rapiditos quedaron fuera del censo levantado por la Fuerza de Seguridad Interinstitucional de Honduras (Fusina), confirmaron ayer las autoridades de Transporte en San Pedro Sula.

El censo -que se llevó a cabo por más de un mes con el objetivo de actualizar las estadísticas del sector transporte y frenar las múltiples irregularidades que se han dado a lo largo de los años- finalizó.

Fueron pocos los conductores de taxis y buses rapiditos que llegaron ayer a la 105 Brigada de Infantería para someterse al registro ordenado por el Gobierno.

Aunque los transportistas fueron ingresados en la base de datos, sus unidades no recibieron la calcomanía que los libra de multas, ya que estos distintivos se agotaron el jueves.

Francisco Alvarado, director regional de Transporte, informó que el censo culminó ayer con unos 4,500 taxis y 800 buses rapiditos, quedando fuera de la ciudad unos 700 taxis y 400 buses rapiditos.

“El lunes entregaremos los sticker a las unidades que se registraron y que no se los pudimos dar hoy (ayer) porque ya no había”, indicó.

Alvarado explicó que el lunes comienzan los operativos para identificar las unidades que no se hayan sometido al censo, las que serán sancionados con mil lempiras y el decomiso de las unidades. Además, comenzará el censo de los buses interurbanos en la 105 Brigada de Infantería.

“El otro fin de semana estaremos censando en Choloma. Hasta ahora no nos han girado instrucciones de prórroga para los que quedaron fuera del censo”, dijo. El director se refirió también a la denuncia hecha por el dirigente de transporte Carlos Andonie cuando aseguró que les están decomisando las unidades por no presentar los documentos que las mismas autoridades “no les han dado”.

“Todo el transportista que anda de forma legal está de acuerdo con el censo y los operativos, solo el que no anda legal es el que se opone.

Los operativos continuarán”, aseveró el funcionario. En la ciudad circulan 5,200 taxis y 1,200 buses rapiditos.