La designada presidencial María Antonieta Mejía se pronunció este martes sobre el caso de Sedesol y las recientes capturas relacionadas con el expediente.
Al referirse a la diputada Isis Cuellar, Mejía expresó: “Lo que ha pasado con la diputada actual Isis Cuellar, pues dicen que justicia tardía no es justicia. Hemos pedido como diputados en oposición que se investigara en tiempo y forma. Lamentablemente, pues no se dio, pero ahora Dios ha sido justo, Dios ha sido fiel y ahora los operadores de justicia sí están actuando beligerantemente”.
Añadió que el proceso no debe interpretarse como persecución política: “Hay que decirlo, esto no es persecución política. Sin embargo, nosotros no somos igual que Libertad y Refundación y hacemos leña del árbol caído; no lo hacemos. Por ende, pedimos el debido proceso, que se le respete el debido proceso y también que se le respete la presunción de inocencia”.
En ese mismo contexto, enfatizó el respeto a los derechos constitucionales: “Nosotros no podemos venir a violentarle el derecho a ningún ciudadano, aunque su investidura sea relevante. Aquí todos tenemos el mismo derecho constitucional”.
Mejía también cuestionó el tiempo que tardaron las autoridades en actuar: “Pasaron casi un año, casi dos años, cuando ustedes saben que a confesión de parte, relevo de pruebas. Era casi en el inmediato que tenían que agarrarla porque ella estaba confesando lo que había hecho con los dineros del pueblo hondureño”.
Sobre el manejo de los recursos públicos, aseguró que su gestión será transparente: “Nosotros no vamos a trabajar bajo la opacidad. Al contrario, se va a anotar en qué se está invirtiendo cada centavo del pueblo hondureño. Van a tener un fortalecimiento al Instituto del Acceso a la Información Pública que venimos con todos los poderes”.
En relación con la mora quirúrgica, manifestó que el problema se debe al deterioro del sistema hospitalario: “Tenemos la infraestructura deteriorada, tenemos 38 quirófanos sin operar y eso ha provocado que la mora quirúrgica se levante. Nosotros buscamos el bienestar del pueblo hondureño, de los pacientes que están pidiendo a gritos un cupo para poder ser operados y también medicamentos para que puedan curarse”.
Finalmente, se refirió a la tasa de seguridad y al uso que le dio el pasado gobierno de Libertad y Refundación:“Tanto que criticaron lo de la tasa y resulta que ellos recetaron con la cuchara grande como 19 mil millones de lempiras solo en insumos y bebidas. Entonces, por eso es que entraron delgaditos y salieron gorditos”, concluyó la designada presidencial.