Con una ubicación privilegiada que conecta las ciudades de Gracias y Santa Rosa de Copán, el municipio de Las Flores se posiciona este año como uno de los puntos clave de la Ruta Lenca.
Tradicionalmente conocido por su dinamismo en la ganadería y la caficultura, el municipio ha dado un giro estratégico hacia el turismo sostenible, en preparación para la afluencia de visitantes durante la Semana Santa.
El desarrollo urbano reciente es evidente desde el ingreso al municipio. Sus calles, ahora pavimentadas con adoquines, resaltan la esencia histórica del sector y ofrecen una bienvenida pintoresca a quienes transitan por la carretera internacional.
Sin embargo, el verdadero encanto reside en su gente. A pocos metros del centro histórico, los visitantes pueden deleitarse con la gastronomía local.
De entrada, el pan artesanal podría ser el primer referente de Flores. Es horneado en leña y elaborado con recetas transmitidas por generaciones.
Las Flores también es dueño de un excelente café de altura, el que es cultivado en las montañas locales, reconocido por su aroma y calidad de exportación.
En cuanto lo que ofrece para disfrutar. Es un municipio bendecido por la naturaleza y un sitio ideal para el descanso. Tiene aguas termales y playas de ríos que se vuelven epicentro de la diversión cuando el calor aprieta.
Uno de los principales atractivos para esta temporada son sus fuentes hídricas. Las Flores cuenta con nacientes de aguas termales naturales, un sitio ideal para quienes buscan descanso y bienestar.
Además, para diversificar la oferta recreativa, la municipalidad ha habilitado playas a la orilla del río Higuito, diseñadas para que las familias disfruten en un ambiente seguro y organizado.
“Buscamos impulsar nuestro pintoresco municipio para que el mundo conozca lo que Las Flores tiene para ofrecer. Estamos listos para recibirlos con los brazos abiertos”, expresó Cristian Flores, alcalde de Las Flores, quien ha impulsado el turismo como uno de los pilares de su gestión.
Las Flores está ubicada en la carretera que conduce de Santa Rosa de Copán hacia Gracias, Lempira. Representa una parada clave para quienes desean experimentar la hospitalidad lenca y la riqueza natural del occidente de Honduras.