Choluteca, Honduras.

Continúan las diligencias en torno al caso de hospitales móviles, esta vez inspeccionando los centros de atención médica para pacientes con covid-19 que compró el Estado a través de Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H) a un costo de más de 47 millones de dólares.

La Unidad Nacional de Apoyo Fiscal (Unaf), la Fiscalía Especial para la Transparencia y Combate a la Corrupción Pública (Fetccop) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic), por segundo día consecutivo inspeccionaron el hospital móvil de Choluteca, uno de los siete que vendió el guatemalteco Axel López, a quien ayer se le aseguraron en Estados Unidos más de 100 millones de lempiras en una cuenta bancaria a nombre de su empresa Elmed Medical Systems.

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En la inspección, los fiscales y agentes de los departamentos de Procesamiento de la Escena del Crimen y de Investigación de los Delitos en Contra de la Administración Pública y Patrimonial, constataron que desde su instalación en mayo pasado, en los 39 módulos no se han atendido a pacientes con coronavirus, ya que no existen las condiciones idóneas en cuanto a espacios y protocolos de bioseguridad.

En estas instalaciones, la dirección del Hospital Regional del Sur determinó poner en uso dos salas de medicina interna y ambulatoria para mujeres y hombres únicamente con ocho camas, con lo cual se confirma que la erogación realizada por InvestH no ha cumplido con lo proyectado.

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Por este caso, el Ministerio Público acusó a Marco Antonio Bográn Corrales y Alex Alberto Moraes Girón, altos exdirectivos de Invest-H, por dos delitos de violación a los deberes de los funcionarios y dos delitos de fraude, por lo cual guardan prisión.

Por este caso también se imputó a Axel Gamaliel López Guzmán por dos delitos de fraude en perjuicio de la administración pública a título de cooperador necesario.