Tegucigalpa, Honduras.

Controversia ha generado la propuesta de indulto a reos del sistema penal hondureño, que podría beneficiar a siete mil reclusos dejándolos en libertad.

Pedro Joaquín Amador, asistente de la Presidencia en Atención a Presos Políticos y Sectores Sociales, declaró ayer, martes, que la presidenta del país, Xiomara Castro, recibiría la propuesta.

Amador dijo que “el indulto es una figura especial, solo lo da la presidenta de la República, para eso se tiene que pasar por un filtro, dependiendo del delito de la persona y del caso”.

El funcionario extendió diciendo que el beneficio incluiría a reos que hayan cumplido la mayor parte de la condena que recibieron, especialmente si son de la tercera edad o padecen enfermedades.

“En mi dependencia hemos contabilizado más de 7 mil personas, esto se hace para descongestionar las cárceles y sacar aquellas personas que ya cumplieron su pena pero que siguen privadas de libertad”, amplió Amador.

Pedro Joaquín Amador, en su función, ha visitado varios reclusorios del país desde enero, cuando asumió el cargo.

El asesor manifestó que la propuesta genera expectativa en esa entidad y que, espera, se otorgue previo a la finalización del año 2022.

Reacción

El titular del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), Hugo Maldonado, dijo al respecto: “Estamos apoyando este esfuerzo por la sana aplicación de la amnistía política y también el indulto. Ese decreto debe llevar una cláusula en el cual deba incluirse a aquellos o aquellas a quienes, de una u otra forma, se les ha violentado los debidos procesos”.

Diferencia con la amnistía

El indulto es una causa de extinción de la responsabilidad penal, que supone el perdón de la pena. Mientras que la amnistía supone el perdón del delito, ya que por el indulto la persona sigue siendo culpable, pero se le ha perdonado el cumplimiento de la pena.