Vuelo mortal: Lanhsa 018
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En el marco del cierre del Aurelio Fest26, un evento cargado de nostalgia y música para conmemorar el legado del fallecido cantautor hondureño Aurelio Martínez, el testimonio de Luis Mejía estremeció a los presentes este sábado.
Mejía es uno de los cinco sobrevivientes del fatídico accidente aéreo de la aerolínea Lanhsa, ocurrido el 17 de marzo de 2025, donde perdieron la vida 12 personas, los dos pilotos y diez pasajeros.
Sentado en una silla de ruedas, consecuencia de las severas lesiones sufridas, Mejía recordó los últimos segundos antes de que la aeronave se precipitara al mar.
"Cuando el avión agarró vuelo, en el ala de atrás se escuchó que algo tronó. Le dije a mi esposa: ‘¿Escuchaste?’. Ella me dijo que sí, qué feo.
El avión medio se elevó y de pronto se fue de un solo lado", relató Mejía con la voz entrecortada.
Lo siguiente que recuerda es la lucha por su vida en el mar. "Cuando acuerdo, me encontraba en el agua tratando de no ahogarme. Unos pescadores me tiraron un lazo y me rescataron. Yo preguntaba por mi esposa, pero ya me llevaban en una ambulancia", recordó.
Lamentablemente, su esposa Nidia Judith Miralda no sobrevivió al impacto.
Para este ceibeño, el dolor de la pérdida se ha visto agravado por una realidad económica asfixiante. Tras quedar inválido y enfrentar un tortuoso proceso hospitalario, Mejía denunció que la aerolínea Lanhsa se ha desentendido completamente de sus responsabilidades.
Según el sobreviviente, la empresa no se ha hecho cargo de los gastos médicos derivados del accidente.
Mejía tiene siete hijos que alimentar y, debido a su condición física, se encuentra imposibilitado para trabajar.
Durante su intervención, Mejía aprovechó el espacio para lanzar un grito de auxilio tanto a la empresa privada como al Estado.
"Hago un llamado a la aerolínea para que me ayude; hemos gastado bastante dinero en el tratamiento y nos han dejado solos", expresó.
Asimismo, instó al Gobierno de la República a intervenir en su caso: "Le pido al Gobierno que haga algo por nosotros. He quedado inválido, mi familia se ha hecho cargo, pero ocupamos apoyo".
El Aurelio Fest, que inició el pasado 17 de marzo, cerró este sábado con este crudo testimonio de uno de los sobrevivientes que, al igual que los otros cuatro que sobrevivieron mantienen abiertas las heridas de la tragedia de Roatán y exigiendo justicia para las víctimas.